Benedicto XVI visita Estados Unidos

 El Papa Benedicto XVI realizó un histórico viaje a Washington
y Nueva York entre el 15 y el 20 de abril.

Redacción de LVC / EFE

15 de abril

A bordo del avión papal

El avión Papal, que los estadounidenses bautizaron como Shepherd One (“El Pastor Uno”), aterrizó en la base aérea Andrews, en las inmediaciones de Washington, a las 16:00 locales (20:00 GMT).

El Papa viajó acompañado por una delegación formada, entre otros, por el secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Tarciso Bertone, y los cardenales norteamericanos Joseph Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y James Stafford, penitenciario mayor.

La visita a Estados Unidos fue el octavo viaje internacional de Benedicto XVI en sus tres años de pontificado. Con este viaje Estados Unidos será, junto con Polonia, el país más visitado -en nueve ocasiones- por los Papas.

En declaraciones en el avión que le trasladaba a Washington, Benedicto XVI expresó sus disculpas por los escándalos de abusos a menores protagonizados por sacerdotes católicos en Estados Unidos desde 2002 y los calificó de “vergüenza”.

Esos casos, precisó el Sumo pontífice, supusieron “un gran sufrimiento para Estados Unidos, para la Iglesia y para mí, personalmente”.

“No comprendo cómo esto pudo suceder”, agregó el Obispo de Roma a los periodistas que le acompañaban en el avión.

Benedicto XVI añadió que “cuando leo las historias de las víctimas me parece imposible entender cómo ha podido suceder que un sacerdote traicione su misión de dar aliento y el amor de Dios a estos niños”.

Fue tras esa frase cuando el Papa calificó de “vergüenza” esos actos y agregó que “ahora tenemos que hacer todo lo posible para que esto no vuelva a suceder”.

El pontífice explicó que para evitar casos como estos, la Iglesia actuará “poniendo reglas, reconciliándose con los católicos y con una buena formación de los sacerdotes”.

Antes de profundizar en esos tres niveles, Benedicto XVI subrayó que se refería a la pedofilia “y no a la homosexualidad”.

 

Llegada a Washington


                                                                   Daniel Soñe

A la llegada del avión, le esperaban en la pista el presidente estadounidense, George W. Bush; su esposa, Laura, y su hija Jenna. Ésta ha sido la primera ocasión en que Bush recibe a una autoridad extranjera en la base de Andrews. Según explicó la portavoz presidencial, Dana Perino, la decisión se tomó después de investigar los precedentes de visitas Papales y descubrir que en otras ocasiones “es costumbre recibir al Papa en su punto de llegada a Estados Unidos, sea cual sea”.

Ante los aplausos de los espectadores, entre ellos los alumnos de un colegio católico, el Papa y su comitiva subieron a varias limusinas para desplazarse por carretera hacia la nunciatura del Vaticano, donde el Obispo de Roma se alojó durante su estancia en Washington.

 

16 de abril

Visita a la Casa Blanca


                      Daniel Soñe

El 16 de abril, Benedicto XVI, el primer Papa que visita la Casa Blanca en casi tres décadas, fue recibido en la residencia oficial del presidente de Estados Unidos con los himnos nacionales de este país y del Vaticano, y con una salva de 21 cañonazos. La ceremonia de bienvenida se celebró en los jardines de la Casa Blanca, donde se concentraron cerca de 13,000 fieles deseosos de ver al jefe de la Iglesia Católica, que ese día cumplió 81 años. Un grupo de fieles cantó de manera espontánea el Happy Birthday al Papa quien, sonriente, se puso de pie y les saludó con la mano.

La gran aglomeración que provocó la presencia de Benedicto XVI contrastó con las cerca de 7,000 personas que acudieron el año pasado durante la visita de la reina Isabel II de Inglaterra.

 

Entusiasmo y testimonio de los hispanos


                                                              Daniel Soñe

Varios gritos de “¡Qué viva el Papa!”, en español, rompieron la protocolar ceremonia de bienvenida a Benedicto XVI en la Casa Blanca.

Los “viva” fueron pronunciados a la llegada del Papa por algunos de los católicos de origen latinoamericano presentes en la ceremonia, a la que asistieron cerca de 13.000 personas, según las cifras dadas por las autoridades estadounidenses.

Algunos de los hispanos presentes eran residentes en Washington, pero otros llegaron desde la costa Oeste para encontrar a un Papa del que “saben poco” y que quieren conocer, explicaron.

Decenas de miles de creyentes hispanos se concentraron en torno a la Casa Blanca para ver de cerca al Papa Benedicto XVI. Numerosos prelados se manifestaron el año pasado públicamente en favor de una reforma migratoria exhaustiva que permitiera regularizar la situación de cerca de al menos doce millones de inmigrantes ilegales que se calcula que existen en Estados Unidos.

Esa reforma migratoria fracasó finalmente en el Congreso. Desde entonces, varios condados y autoridades locales han aprobado rigurosas medidas contra los inmigrantes ilegales.

Mientras el Papa permanecía en la Casa Blanca, decenas de miles de personas, entre ellas muchos hispanos, guardaban sitio a lo largo de la avenida Pensilvania para tener un atisbo del hombre que los católicos consideran un vicario de Dios en la Tierra.


                        Daniel Soñe

La abundante presencia hispana –visible en carteles, vítores en español al Papa y en las numerosas conversaciones en este idioma a lo largo del recorrido– permitía constatar las cifras que indican que, de setenta millones de católicos en Estados Unidos, el 60 por ciento es de origen latino.

Por encima de sirenas y radios de la Policía, que mantenía una fuerte presencia de seguridad en el trayecto papal, dominaban los sonidos andinos de panderetas, tambores y guitarras.

Muchos de ellos confesaban que habían llegado al rayar el alba para lograr un sitio favorable.

“Llevamos aquí desde las 7 de la mañana para coger un buen sitio” explicó Simeona León, de Perú. Ella y otros 113 feligreses de tres iglesias del estado de Nueva Jersey tienen previsto seguir al Santo Padre hasta Nueva York.

“Le seguimos porque es el mensaje de Cristo” seguir y obedecer al Papa, dijo Ana Estrada. de Puerto Rico, que ha venido con su familia a Washington en representación de su parroquia. “Espero que nos traiga iluminación, un mensaje de gracia que nos haga sentir más cerca de Dios”, agregó.

Por su parte, Justino Díaz, sacerdote de la iglesia del Inmaculado Corazón de María (en Newark, Nueva Jersey), expresó su esperanza de que la visita del pontífice pueda producir cambios en la legislación migratoria.

“El Papa es una voz fuerte y apelará a la conciencia de los congresistas, espero que a ellos les llegue su mensaje' dijo el sacerdote, mientras sus feligreses recordaban que “¡para Dios no hay inmigrantes!”

“No le conocemos tanto como a Juan Pablo II, pero con esta visita se va a ganar nuestro cariño”, explicó Romanita, una mujer de unos 30 años nacida en Estados Unidos e hija de inmigrantes mexicanos. “Yo creo que Benedicto XVI es un gran hombre, una persona profunda y muy intelectual”, añadió.

Entre los latinos presentes a la ceremonia, también se pudo ver a algunos soldados en la zona reservada en los jardines de la Casa Blanca para los ex combatientes de las guerras de Irak y Afganistán.

 

Palabras del Papa en la ceremonia
presidencial de bienvenida


                                                           Daniel Soñe

El presidente George W. Bush, al dar la bienvenida al Papa, afirmó que Estados Unidos es un país de fe y compasión. “Nuestra nación le da la bienvenida y valoramos su ejemplo”, dijo Bush. “Nuestra nación está conmovida y honrada de que usted decidiera visitar Estados Unidos en su cumpleaños”, agregó Bush, al agradecer también que, ante la amenaza del terrorismo, el Papa propaga “el mensaje de que Dios es amor”.

Benedicto XVI instó a Estados Unidos a seguir ocupándose de solucionar conflictos, con “el apoyo paciente de la diplomacia internacional”, en un discurso en la Casa Blanca antes de reunirse con el presidente George W. Bush.

El Papa valoró que Estados Unidos se haya “mostrado siempre generoso en salir al encuentro de las necesidades humanas inmediatas, promoviendo el desarrollo y ofreciendo alivio a las víctimas de las catástrofes naturales”.

En este sentido, comunicó su “esperanza de que esta preocupación por la gran familia humana seguirá manifestándose con el apoyo paciente de la diplomacia internacional orientados a solucionar conflictos y a promover el progreso”.


                                                        Daniel Soñe

“Así las generaciones futuras podrán vivir en un mundo en el que florezca la verdad, la libertad, la justicia. Un mundo donde la dignidad y los derechos dados por Dios a cada hombre, mujer y niño, sean tenidos en consideración protegidos y promovidos eficazmente”, añadió.

El pontífice comenzó su discurso explicando que llega a Estados Unidos “como amigo y anunciador del Evangelio, como uno que tiene gran respeto por esta vasta sociedad pluralista”.

Explicó que “los católicos de América han ofrecido y siguen ofreciendo una excelente contribución a la vida de su país”, y deseó que su visita “pueda ser fuente de renovación y esperanza para Estados Unidos”.

El discurso el Papa estuvo centrado en la libertad y en particular, en la libertad religiosa.

Desde los albores del nacimiento de Estados Unidos, “la búsqueda de la libertad de América ha sido guiada por la convicción de que los principios que gobiernan la vida política y social están íntimamente relacionados con un orden moral, basado en la señoría de Dios Creador”.

El Papa destacó cómo “las creencias religiosas” han sido una “contante inspiración” y una fuerza de orientación en Estados Unidos, e indicó como ejemplos la lucha contra la esclavitud y el movimiento de los derechos civiles.

Benedicto XVI destacó cómo en Estados Unidos “todos los creyentes han encontrado la libertad de adorar a Dios, según los dictados de su conciencia” y pueden expresar su propia voz.

Señaló, además, que “la libertad no es un don, sino una llamada a la responsabilidad personal”, y dijo que “muchos estadounidenses han sacrificado su vida en defensa tanto en su propia tierra como en otros lugares”


                                       Daniel Soñe

Para el Papa, la defensa de la libertad “es una llamada a cultivar la virtud, la autodisciplina, el sacrificio del bien común y un sentido de responsabilidad ante los menos afortunados”.

Añadió que también “exige el valor de empeñarse en la vida civil, llevando las propias creencias religiosas y los valores más profundos a un debate público razonable”.

El Papa citó a su predecesor, Juan Pablo II, que decía que “en un mundo sin valores la libertad pierde su fundamento” y que una “democracia sin valores pierde su propia alma”, así como al presidente George Washington, que en su discurso de despedida afirmó que la religión y la moralidad “son soportes indispensables” de la prosperidad política.

Según el Papa, la Iglesia está convencida de que “la fe proyecta una luz nueva sobre todas las cosas y que el Evangelio revela la noble vocación y el destino sublime de todo hombre y mujer”.

Dirigiéndose a los estadounidenses, el Papa señaló que “la democracia sólo puede florecer cuando los líderes políticos, y quienes ellos representan, son guiados por la verdad y aplican sabiduría, que nace de firmes principios morales, a las decisiones que conciernen a la vida y el futuro”.

“La exigencia de una solidaridad global es más urgente que nunca, si se quiere que todos puedan vivir de acuerdo con su dignidad, como hermanos y hermanas que viven en la misma casa”, añadió.

El Papa terminó su discurso expresando su gratitud por este encuentro, y deseando “justicia, prosperidad y paz” al país, y concluyó diciendo: “Que Dios bendiga a Estados Unidos”.

 
El Papa y el presidente se reúnen en privado

Benedicto XVI y George Bush se reunieron en privado en el Despacho Oval de la Casa Blanca, tras la ceremonia de bienvenida al Papa en los jardines de la residencia presidencial.

En el comunicado se afirmó que en la reunión ambos manifestaron “su total rechazo al terrorismo y a la manipulación de la religión para justificar actos inmorales y violentos contra los inocentes”.

Expresaron además “la necesidad de contrastar el terrorismo con medios apropiados que respeten la persona humana y sus derechos”.

También se habló de la cuestión de la guerra en Irak, y ambos declararon su “común preocupación” por la situación en ese país y, en particular, “por la precariedad en la que viven los cristianos”.

El Papa y Bush dedicaron una buena parte de su reunión a Oriente Medio y en particular al conflicto palestino-israelí, sobre el que estuvieron de acuerdo en que “los dos Estados tienen que existir uno cerca del otro en paz y seguridad”, y mostraron su “apoyo a la soberanía y a la independencia del Líbano”.

Bush y el Papa expresaron su “esperanza por el final de la violencia y por una solución rápida y global ante las crisis que afecta a Oriente Medio”.

Tanto Bush como el Papa expresaron su compromiso con el “respeto de la dignidad de la persona, la defensa y promoción de la vida, del matrimonio y de la familia”.

También apoyaron “la instrucción de las generaciones futuras, los derechos humanos, la libertad religiosa, el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza y las enfermedades epidémicas, especialmente en África”.

Sobre este punto, el Papa agradeció las “importantes contribuciones financieras de Estados Unidos”.

Como había adelantado el martes el Papa durante su vuelo hacia Estados Unidos, otro de los asuntos que abordaron fue la situación de América Latina y la inmigración.

Sobre ese tema, ambos comunicaron “la necesidad de una política coordinada sobre la inmigración, dedicada especialmente al tratamiento de las personas y el bienestar de las familias”.

El presidente de Estados Unidos y su esposa rezaron junto al Papa una plegaria por la familia, tras la reunión privada que mantuvieron ambos en el Despacho Oval, informó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.

 
Benedicto XVI celebra su cumpleaños y se reúne con representantes de fundaciones caritativas católicas

Tras reunirse con el presidente de Estados Unidos, el Papa se dirigió a la nunciatura del Vaticano en Washington, donde celebró su 81º cumpleaños con un almuerzo “italiano” en el que participó una decena de cardenales estadounidenses.

Tras el almuerzo, sobre las 16:45 hora local (20:45 GMT), Benedicto XVI recibió a los responsables de las cinco grandes fundaciones caritativas católicas en Estados Unidos: “Los Caballeros de Colón”, “Patrons of the art”, “Centesimus Annus Pro Pontifice”, “The Papal Foundation” y “The Franciscan Foundation for the Holy Land”.

“Los Caballeros de Colón”, fundada en 1882 por el sacerdote diocesano Michael J. McGivnet, está considerada la mayor asociación caritativa católica del mundo, y cuenta con 1,7 millones de asociados. La asociación “Patrons of the Arts in the Vatican Museum” fue creada para sostener y preservar, cultural y económicamente, las colecciones de los museos vaticanos.

La “Centesimus Annus Pro Pontifice”, instituida por Juan Pablo II en 1993, después de escribir la encíclica que llevaba ese nombre, tiene como objetivo “promover el conocimiento de la doctrina social cristiana, desarrollar la presencia de la obra de la Iglesia Católica y promover la recogida de fondos para las actividades caritativas”. Los representantes de la asociación “Papal Foundation”, que da apoyo financiero a las actividades de solidaridad del Vaticano, fueron recibidos en audiencia el pasado 4 de abril por Benedicto XVI, a quien entregaron 7,5 millones de dólares, que serán destinados a 105 proyectos, en su mayor parte en África y América Latina. Esta fundación fue creada en 1990 y desde entonces ha recaudado un total de 41 millones de dólares para obras de caridad del Vaticano.

 
En el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción


                                                                                         Daniel Soñe

El 16 de abril, Benedicto XVI reprobó la actitud de algunos católicos estadounidenses que “promueven un presunto derecho al aborto”, durante el encuentro con los obispos de dicho país en el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, de Washington.

El Papa pronunció un discurso a los cerca de 400 obispos de Estados Unidos y después contestó a tres preguntas relativas a la preocupación de la Iglesia estadounidense respecto al aumento de la secularización, al abandono de la práctica religiosa entre los católicos, y la falta de vocaciones.

Sobre la denuncia de una secularización creciente en la vida pública del país, el Papa señaló que “el pueblo americano, si se siguen los sondeos, es profundamente religioso”, pero advirtió “que los fundamentos de esta religiosidad “se están erosionando lentamente”.

Explicó que esta secularización, se transforma “en una separación creciente entre la Fe y la vida: el vivir como si Dios no existiese”.

Fue entonces cuando citó el que llamó “escándalo provocado por los católicos que promueven un presunto derecho al aborto”.

En su discurso ante los obispos, Benedicto XVI denunció algunos comportamientos incoherentes entre los católicos, que atribuyó a la “sutil influencia del laicismo”.

El Papa puso como ejemplo de incoherencia a quien “profesa la fe el domingo y después,, durante la semana, se dedica a los negocios o a promover intervenciones médicas contrarias a esa fe”.

Así como, quien “ignora a los pobres y marginados”, el que “promueve comportamientos sexuales contrarios a la enseñanza moral católica” o “adoptar posiciones que contradicen el derecho a la vida de cada ser humano desde su concepción a su muerte natural”.

El Papa también denunció la “rápida declinación de la familia”, y explicó que “el divorcio y las infidelidades aumentan” en el país, y que muchos jóvenes católicos prefieren aplazar su boda o ignorar esta posibilidad.

Ante ello, pidió a la Iglesia estadounidense que “encuentre una visión católica de la realidad” y “la presente de manera atrayente y con fantasía”.

Sobre la falta de vocaciones, el pontífice explicó “que es importante hacer ver a los jóvenes “la necesidad que hay de sacerdotes y religiosos comprometidos”, así como hacerles notar “la belleza de una vida de sacrificio y servicio al Señor”.

El Papa Benedicto XVI, en su primera reunión con los obispos estadounidenses, admitió que el escándalo de los abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes “fue pésimamente gestionado” y pidió vigilancia ante la pornografía que rodea a jóvenes y niños.

Aunque la respuesta a los escándalos “no fue fácil”, hay que decir que en algunos casos fue “pésimamente gestionada”, afirmó el Papa ante los obispos estadounidenses, que forman una de las más numerosas conferencias episcopales del mundo. Benedicto XVI reiteró su “profunda vergüenza” por los casos de abuso sexual de menores por parte de sacerdotes de la Iglesia de Estados Unidos.

El presidente de la Conferencia Episcopal estadounidense, el Cardenal Francis George, reconoció el “terrible pecado” de los abusos sexuales de menores por parte de algunos secerdotes, y reiteró que “la mala gestión” ha producido serias consecuencias.

En su discurso, el pontífice también denunció que la “plaga” de la pederastia se encuentra “en todos los sectores de la sociedad” y, por ello, instó a los miembros de la Iglesia “a reconocer y afrontar el problema de los abusos sexuales en el contexto eclesial”, para dar ejemplo. Los obispos, señaló, tienen ahora que dar prioridad a “cerrar las heridas causadas por cada violación de la confianza, favorecer la curación, promover la reconciliación y acercase con afectuosa preocupación a cuantos han sido tan seriamente dañados”.

El Papa explicó que también es importante que “los niños crezcan con una sana comprensión de la sexualidad y de su justo papel”.

A los niños se les tiene que evitar “las manifestaciones degradantes y la vulgar manipulación de la sexualidad, hoy tan preponderantes”, añadió.

El Papa afirmó que la tarea de la protección de los niños es difícil cuando “en tantas casas se pueden ver pornografía y violencia a través de los medios de comunicación ampliamente disponibles”.

Por ello, llamó a “reafirmar con urgencia los valores que sostienen la sociedad, a fin de ofrecer a jóvenes y adultos una sólida formación moral”. Una formación, dijo, de la que no sólo se tienen que ocupar los padres, religiosos y catequistas, sino también “la información y la industria del ocio”.

Según el Obispo de Roma, también muchos sacerdotes necesitan ayuda, pues tras los casos de pederastia “han experimentado vergüenza”.

Además, “han perdido parte de aquella confianza que tenían una vez”, señaló Benedicto XVI, quien reconoció que el escándalo ha producido tensiones entre “sacerdotes y obispos”.

 

17 de abril

Misa en el estadio de los Nationals de Washington


                                                                                        Daniel Soñe

El 17 de abril, el Papa Benedicto XVI llegó a las 9:30 hora local (13:30 GMT) al estadio de los Nationals, el equipo de béisbol de la capital estadounidense, donde le esperaban unos 45,000 fieles.

Benedicto XVI fue recibido en la rampa que accede al estadio por el Arzobispo de Washington, Donald Willlian Wuerl, el alcalde de la ciudad, Adrian M. Fenty y el propietario del estadio, Theodore Lerner. El estadio es el más moderno de Estados Unidos.

Después el Papa dio una vuelta al estadio en el “papamóvil” para saludar a los fieles antes de llegar al altar.

Los cerca de 45,000 fieles que participaron en esta ceremonia llegaron al estadio desde primeras horas de la mañana, y todos ellos tuvieron que pasar fuertes medidas de control.


                                             Daniel Soñe

Las cadenas de televisión estadounidenses mostraron cómo algunos fieles han pasado horas fuera del estadio, a pesar de no tener entrada, para tener la oportunidad de ver pasar a Benedicto XVI.

Tras la Misa, Benedicto XVI bendijo la primera piedra del altar de la escuela católica “Juan Pablo el Grande”, en la diócesis de Arlington (Virginia), y de la nueva capilla del “Thomas Aquinas College”, en Santa Paula (California).

En su homilía, Benedicto XVI pidió a los católicos estadounidenses que se reconcilien con la Iglesia después de los casos de abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes.

El Papa reconoció el “dolor y el daño causado”, e invitó a los fieles “a promover la recuperación y la reconciliación para ayudar a quienes han sido dañados”, y a que “estimen a sus sacerdotes y los reafirmen en el excelente trabajo que hacen”.

“Ninguna palabra mía podrá describir el dolor y el daño producido por dicho abuso”, exclamó el Papa.

Subrayó la importancia de “prestar una cordial atención pastoral a los que han sufrido”, y garantizó que “ya se han hecho grandes esfuerzos para proteger a los niños, y éstos han de continuar”.


                                           Daniel Soñe

Benedicto XVI se declaró consciente del daño que este escándalo ha causado dentro de la comunidad de la Iglesia, aludiendo a que tras ello muchos católicos abandonaron la práctica de su religión.

En su homilía, el Papa recordó las “injusticias sufridas por las poblaciones americanas nativas” y por los “que fueron traídos de África con la fuerza como esclavos”

Por otra parte, recriminó el comportamiento “desconcertante” de algunos católicos que “se inclinan a adoptar actitudes contrarias a la verdad del Evangelio”.

Aludió a que en Estados Unidos se perciben “signos evidentes de un quebrantamiento preocupante de los fundamentos mismos de la sociedad, signos de alienación, ira, aumento de la violencia, debilitamiento del sentido moral, vulgaridad de las relaciones sociales y creciente olvido de Dios”.

Ante este panorama desolador, aseguró que “la Iglesia ve signos de grandes promesas en sus numerosas parroquias sólidas y en los movimientos vivaces”, así como “en el entusiasmo por la fe demostrada por muchos jóvenes y en el número de los que cada año abrazan la fe católica”.

 

Palabras del Papa sobre los hispanos

Benedicto XVI recordó que el crecimiento de la Iglesia de Estados Unidos se debe a la llegada de inmigrantes latinoamericanos, y destacó “la vitalidad del testimonio de fe” de los fieles de lengua española.

Así lo afirmó el Papa, hablando en español, al final de su homilía.

“La Iglesia de Estados Unidos, acogiendo en su seno a tantos de sus hijos inmigrantes, ha ido creciendo gracias también a la vitalidad del testimonio de fe de los fieles de lengua española”, afirmó.

A ellos, el Papa les pidió que “no se dejen vencer por el pesimismo, la inercia o los problemas”, y que sean fieles a los “compromisos que adquirieron al ser bautizados”.

Asimismo, instó a los fieles hispanohablantes a “seguir contribuyendo al futuro de la Iglesia en este país y a la difusión del Evangelio”.

“Sólo si están unidos a Cristo y entre ustedes, su testimonio evangelizador será creíble y florecerá en copiosos frutos de paz y reconciliación en medio de un mundo muchas veces marcado por divisiones y enfrentamientos”, añadió.

El Papa terminó su mensaje diciendo: “La iglesia espera mucho de ustedes. No la defrauden en su donación generosa”.

 

Encuentro con líderes de varias religiones

El Papa Benedicto XVI instó el 17 de abril a los líderes de las distintas religiones a debatir sus diferencias con “calma y claridad” para poder de ese modo no sólo lograr la paz, sino también descubrir “la verdad” compartida por todos.

“En nuestro intento de descubrir los puntos comunes, quizás hemos rehuido la responsabilidad de discutir nuestras diferencias con calma y claridad”, afirmó el pontífice en un acto con cerca de 200 representantes judíos, musulmanes, hindúes, budistas y cristianos.

El evento, celebrado en la sede del Centro Cultural Juan Pablo II de la capital estadounidense, comenzó a las 18:00 (22:00 GMT), según lo previsto, tras una larga espera, ya que por motivos de seguridad los congregados tuvieron que llegar al centro horas antes de que empezara el encuentro.

Durante esas horas tuvo lugar un animado intercambio entre los líderes de los distintos credos participantes, precisamente el tipo de diálogo que Benedicto XVI considera necesario estimular.

El Papa mencionó que ese diálogo no debe detenerse en la identificación de una “serie de valores comunes”, sino ir más allá para descubrir la base en la que se asientan.

“No tenemos nada que temer, ya que la verdad nos revela la relación esencial entre el mundo y Dios”, dijo Benedicto XVI, quien durante su discurso alabó la convivencia pacífica en Estados Unidos entre personas de distintos dogmas.

“Hoy, en escuelas de todo el país, jóvenes cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, budistas y niños de todas las religiones se sientan juntos y aprenden los unos de los otros”, afirmó.

El Papa expresó su deseo de que otras sociedades sigan el ejemplo estadounidense y se den cuenta de que “una sociedad unida puede surgir de la pluralidad”, al tiempo que defendió la libertad religiosa como un “derecho civil básico”.

Insistió en que la defensa de la libertad religiosa es una tarea que nunca acaba de completarse y mencionó que incluso en las sociedades tolerantes, los credos minoritarios sufren injusticias, discriminación y prejuicios.

El diálogo entre los distintos dogmas beneficia tanto a los individuos como a la sociedad en su conjunto, destacó.

“A medida que nos conocemos mejor, nos damos cuenta de que sentimos un aprecio por valores éticos reverenciados por todas las personas de buena voluntad”, señaló.

“En nuestro intento de descubrir los puntos comunes quizás hemos rehuido la responsabilidad de discutir nuestras diferencias con calma y claridad”, afirmó el pontífice en un colorido acto con cerca de 200 representantes religiosos en el Centro Cultural Juan Pablo II de la capital estadounidense.

Insistió en que ese debate es necesario no sólo para lograr la paz, sino para entender la verdad última en la que se asientan los valores compartidos.

Sus palabras fueron bien recibidas entre los asistentes al encuentro ecuménico consultados por la agencia EFE, quienes coincidieron, de todos modos, en que queda mucho trabajo por delante para lograr el deseado entendimiento entre los múltiples dogmas religiosos.

“Como dijo en una ocasión una líder negra estadounidense del movimiento de los derechos civiles: 'Todavía no estamos donde queremos, pero, gracias a Dios, tampoco donde solíamos’”, apuntó Joseph Potasnik, representante del Consejo de Rabinos de Nueva York.

Ahmad Iravani, un profesor de origen iraní que imparte clases sobre el Islam en la Universidad Católica de Washington, cree que el propio Papa necesita mejorar su entendimiento del mundo musulmán.

“Confiamos en que lo ocurrido hoy sea sincero”, dijo Iravani.

Por su parte, Hassan Qazwini, imán del mayor centro islámico de Estados Unidos, con sede en Michigan, y uno de los diez líderes religiosos que intercambió unas breves palabras con el pontífice, aseguró haber reiterado la petición realizada hace unos años a Benedicto XVI de que lidere el diálogo entre musulmanes y cristianos.

“Estuvo de acuerdo con mi petición”, dijo Qazwini.

Tampoco faltó quien optase por restar gravedad al encuentro, como el monje budista de origen coreano Jongmae Kenneth Park, quien preguntó al Papa en alemán si había dormido bien.

“Me respondió que sí”, afirmó Park, quien considera preciso enfatizar el aspecto humano a la hora de intentar estrechar vínculos entre religiones.

Benedicto XVI mencionó a las escuelas religiosas como un ejemplo de la aportación de la religión a la sociedad civil, ya que, dijo, al ayudar a descubrir la “dignidad otorgada por obra divina a cada ser humano, los jóvenes aprenden a respetar las creencias y prácticas de otros y consecuentemente refuerzan la vida cívica de una nación”.

Destacó que los líderes religiosos tienen una responsabilidad “enorme”, al transmitir a la sociedad el necesario respeto por la vida y la libertad, así como facilitar la paz y la justicia y enseñar a los niños la diferencia entre el bien y el mal.

Vivimos momentos históricos en los que con frecuencia se evitan las preguntas profundas como: “¿Cuál es el origen y destino de la humanidad?” o “¿qué es el bien y el mal?”, indicó el Papa, quien comentó que a lo largo de la historia el ser humano ha encontrado siempre la respuesta a esos interrogantes en la fe.

“Los líderes religiosos tienen la obligación especial de colocar esas preguntas profundas en el primer plano de la conciencia humana, de volver a despertar a la humanidad ante el misterio de la existencia humana y lograr que haya espacio para la reflexión y la oración en un mundo frenético”, añadió.

Al finalizar su intervención, el Papa insistió en que los líderes religiosos pueden ser instrumentos de la paz, al defender la vida y la libertad de religión en todo el mundo.

El Obispo Richard Sklba presentó al pontífice, al término del encuentro, a cinco jóvenes representantes de distintas religiones que han trabajado en favor de la paz y el diálogo entre los diferentes credos en sus respectivas comunidades, y quienes hicieron entrega a Benedicto XVI de varios símbolos de paz.

A continuación, el Papa saludó a diez líderes religiosos estadounidenses.

El coro The Suspicious Cheese Lords puso el broche final al encuentro con una oración de paz atribuida a San Francisco de Asís, con el título “Conviértenos en instrumentos de tu paz”.

 

El Papa pide que la enseñanza religiosa sea accesible a todas las personas

El Papa Benedicto XVI pidió el 17 de abril, en su discurso en la Universidad Católica de América, en Washington, que la enseñanza religiosa sea accesible a todas las personas.

El Papa pronunció estas palabras ante unas 600 personas, entre ellas 235 rectores de facultades e institutos católicos, además de profesores y universitarios.

Benedicto XVI recordó que la comunidad católica estadounidense ha hecho de la educación una de sus prioridades más importantes, y citó a las santas americanas Elizabeth Ann Seton (1774-1821) y Katherine Drexel (1858-1955), porque dedicaron su vida a la enseñanza de “quienes otros habían descuidado”, como afroamericanos, nativos americanos e inmigrantes.

Según el pontífice, las escuelas católicas del país, donde estudian cerca de 3 millones de jóvenes, “han ayudado a generaciones de inmigrantes a salir de la miseria y a situarse en la sociedad actual”.

Por ello, el Papa pidió que esto “continúe a largo plazo”, y señaló que no se debería negar a ningún niño o niña una educación basada en la fe.

No obstante, Benedicto XVI recordó que muchas personas han cuestionado el compromiso de la Iglesia con la educación, al preguntarse si estos recursos no podrían ser empleados de otra manera.

Para el pontífice, “todas las actividades de la Iglesia (como las de la enseñanza) nacen de su conciencia de ser portadora de un mensaje que tiene su origen en Dios mismo”.

“La misión primaria de la Iglesia es evangelizar y, en esto, las instituciones educativas juegan una papel crucial”, añadió.

El Papa también habló a los educadores católicos, a quienes dijo que a veces pecan de “demasiada timidez” ante la “ansiosa búsqueda de las novedades del momento como realización de la libertad”.

El Santo Padre citó como ejemplo a los educadores católicos que se han limitado en el tema de educación sexual sólo a “hablar del riesgo”, omitiendo “la belleza del amor conyugal”.

En otro pasaje de su discurso, el Papa destacó la importancia de la llamada “libertad académica”, el buscar “la verdad allí donde el análisis riguroso de la evidencia les lleve”.

No obstante, el Papa advirtió de que, en nombre de la “libertad académica”, no es posible “justificar posiciones que contradigan la fe y la enseñanza de la Iglesia”.

 

Encuentro con víctimas de pederastia

El Papa Benedicto XVI cerró el 17 de abril la jornada principal de su visita a Washington, en la que sostuvo un encuentro con los católicos de Estados Unidos en una Misa multitudinaria y una reunión sorpresiva con víctimas de abusos de sacerdotes pederastas.

Esta reunión no se había incluido en el programa del Papa en su viaje a Estados Unidos.

Varias familias de las víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes pederastas habían pedido con insistencia el ser recibidas por Benedicto XVI, quien finalmente accedió al encuentro.

El grupo, formado por cinco adultos, hombres y mujeres, estuvo acompañado por el Cardenal Sean O'Malley, arzobispo de Boston, una de las ciudades más afectadas por los casos de abusos sexuales por parte de sacerdotes.

Cada una de las víctimas pudo intercambiar algunas palabras con el Papa; fue un momento de “gran conmoción” y a algunos de ellos se les escaparon las lágrimas mientras contaban sus historias personales, señaló el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.

El Papa les escuchó y “después les dedicó palabras de aliento y de esperanza”. También les prometió oraciones “por sus familias y por todas las víctimas de abusos sexuales”, señala la nota distribuida tras la reunión.

El Cardenal O'Malley entregó una lista al Papa con los nombres, sin los apellidos, de más de 1,000 personas que han sufrido abusos sexuales por parte de sacerdotes de la diócesis de Boston, para que “rece por ellos”.

 

18 de abril

Visita a la sinagoga de East Park para construir
“puentes de amistad”

El Papa Benedicto XVI visitó el 18 de abril la sinagoga de East Park en un gesto de deferencia ante la numerosa comunidad judía de Nueva York, a la que alentó a construir “puentes de amistad” con el resto de las religiones.

La visita a la sinagoga neoyorquina no estaba prevista en un primer momento en el programa del viaje del Papa a Estados Unidos, y fue incluida a última hora por el Vaticano como un “gesto de amistad” hacia los judíos, que ese día comenzaban la Pesaj (Pascua).

El Papa, que fue recibido con cánticos, comenzó su discurso exclamando “Shalom”, el saludo judío para desear paz.

“He venido aquí con gran alegría, pocas horas antes del comienzo de la celebración de vuestras Pesaj, para expresar mi respeto y afecto a la comunidad judía de Nueva York”, afirmó el Papa.

El pontífice dijo sentirse “conmovido” al recordar que “Jesús, siendo joven, escuchó las palabras de la Escritura y rezó en un lugar como éste”.

Benedicto XVI alentó a la comunidad judía de Nueva York, que cuenta con más de un millón de integrantes, a “seguir construyendo puentes de amistad con los diversas grupos étnicos y religiosos” que viven en la ciudad.

Como ya hizo el día anterior, durante su encuentro con la comunidad judía en el centro cultural Juan Pablo II, de Washington, el Papa les aseguró su “cercanía en este tiempo, que se preparan para celebrar”.

“Les ruego a todos que trasmitan mis saludos y felicitaciones a los miembros de la comunidad judía”, añadió.

El Papa se detuvo cerca de 20 minutos en la sinagoga, donde pudo intercambiar algunas palabras con los representantes de la comunidad.

El rabino jefe de la Sinagoga, Arthur Schneier, de 78 años, de origen austríaco y que sobrevivió al Holocausto, afirmó en su discurso de bienvenida al Papa que “el sol brilla en este día, en el que los hermanos están juntos con placer”.

Schneier, que se mostró muy cariñoso con Benedicto XVI, afirmó que los judíos persiguen “un deseo sincero de reconciliación”.

 

Proliferación de comunidades religiosas “fuera de la doctrina”

Benedicto XVI criticó el 18 de abril la proliferación de “comunidades religiosas fuera de la doctrina”, y la difusión de la “ideología secularista”.

El Papa se refirió a estos fenómenos durante un discurso a representantes de cerca de diez confesiones cristianas diferentes en la parroquia de San José, en Nueva York, uno los actos previstos en el viaje que emprendió el pasado día 15 y concluyó el 20 de abril.

Benedicto XVI advirtió que existe la tendencia a escoger la comunidad religiosa “que más concuerda con los propios gustos personales (…), comunidades que con frecuencia evitan las estructuras institucionales y minimizan la importancia de la vida cristiana en el contexto doctrinal”.

En este encuentro, el Papa también mostró su “preocupación” por la difusión de la “ideología secularista”, que, según dijo, rechaza cualquier tipo de “verdad trascendente”.

Ante estos fenómenos, el Papa pidió a las comunidades cristianas “que den, ahora más que nunca, un testimonio fiel del Evangelio”.

El Papa aprovechó también la ocasión para realizar un escueto análisis de la globalización, de la que destacó sus lados buenos, como el acercamiento de los pueblos y la mejoría del sentido de la solidaridad global.

Pero, por otra parte, denunció que la globalización ha causado “fragmentación e individualismo”, y aseguró que “el uso cada vez más extendido de la electrónica en el mundo de las comunicaciones ha comportado, paradójicamente, un aumento del aislamiento”.

 

Encuentro con la hija de Martin Luther King

El Papa mantuvo el 18 de abril una breve conversación con Elder Bernice King, hija del líder de los derechos civiles afroamericanos Martin Luther King, durante el encuentro ecuménico en el que el pontífice participó en la parroquia neoyorquina de San José.

Elder Bernice asistió al encuentro que Benedicto XVI mantuvo con representantes de otras confesiones, ya que es reverenda de la Iglesia bautista de Lithonia, en Georgia.

La reverenda afirmó que, durante el breve saludo con el pontífice, éste “le dio la bendición”, pero no quiso dar más detalles de lo que se dijeron.

 

19 de abril

El Papa celebra el tercer aniversario de su pontificado en la Catedral de San Patricio

El Papa Benedicto XVI llegó el 19 de abril a las 09:00 horas local (15:00 GMT) a la catedral neoyorquina de San Patricio, donde celebró una Misa dedicada al clero estadounidense, y que coincide con su tercer aniversario de pontificado.

Entre aplausos y gritos de “¡Viva el Papa!”, el pontífice fue recibido por 3,000 sacerdotes, diáconos y otros religiosos en la catedral, tras escuchar las palabras de bienvenida del arzobispo de Nueva York, cardenal Edward Egan.

La ceremonia en la Catedral de San Patricio, en la que el Papa recordó su elección hace precisamente tres años, estuvo dedicada a los representantes del clero de las diócesis de la Costa Este de Estados Unidos.

Este acto religioso se considera un momento histórico, pues aunque Pablo VI y Juan Pablo II visitaron la catedral más grande de Estados Unidos durante sus respectivas visitas a Nueva York, no concelebraron Misa, como sí lo hizo su sucesor.

Poco antes, a las puertas de la catedral, el Obispo de Roma bendijo el templo y fue recibido por el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg y su esposa, que asistieron al oficio, en el que el Papa se refirió a los desafíos que la Iglesia en general, y la estadounidense en particular, tiene que afrontar.

Durante la procesión de entrada y mientras el Papa se dirigía, entre los cánticos propios de la época de Pascua, al altar para celebrar la Eucaristía, muchos sacerdotes sacaron de sus sotanas cámaras fotográficas para captar una instantánea de Benedicto XVI.

La Catedral de San Patricio, que cada domingo celebra Misas en 35 idiomas diferentes, fue consagrada en 1879 y es considerada, según recordó el Cardenal Egan, “centro espiritual de la vida católica de Nueva York, y de veneración para los católicos de Estados Unidos y del resto del mundo”.

La Misa, celebrada en inglés y con la lectura de alguno de los pasajes en español o portugués, entre otros idiomas, fue retrasmitida en directo por los principales canales nacionales de la televisión estadounidense.

El coro de San Patricio interpretó para esta Misa diferentes himnos religiosos, acompañados de algunos movimientos de la Novena Sinfonía de Beethoven, así como de otras piezas religiosas de Bach y de Brahms.

El Papa insta a Iglesia de Estados Unidos a la “purificación” y a la “defensa de la vida”

El Papa Benedicto XVI instó el 19 de abril a la Iglesia Católica estadounidense a comenzar un “tiempo de purificación” después del escándalo de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes pederastas, y les pidió además esfuerzos para la defensa de la vida.

Benedicto XVI retomó el tema del escándalo de la pederastia por parte de sacerdotes durante la Misa que celebró en la Catedral de San Patricio.

El Papa recordó que, durante este viaje, ya había hablado del “daño” que el escándalo causó a los fieles, y especificó que, en esta ocasión, quería expresar a los sacerdotes y religiosos su “cercanía espiritual” y darles ánimo para afrontar “los continuos desafíos surgidos por esta situación”.

Pidió al clero estadounidense que llegue ahora “un tiempo de purificación para cada uno y para cada iglesia y comunidad religiosa, y también un periodo de sanación”.

“Os animo a colaborar con vuestros obispos, que siguen trabajando eficazmente para resolver este problema”, añadió.

El portavoz del Vaticano, el jesuita Federico Lombardi, explicó que el mensaje del Papa quiere animar a la Iglesia a “encontrar el camino para continuar su labor” tras el escándalo de la pederastia, así como a los fieles a reconciliarse con ella.

Por otra parte, en la homilía de la Misa en San Patricio, Benedicto XVI destacó los desafíos que la Iglesia en general, y en particular la estadounidense, tiene que afrontar.

Entre ellos, llevar y anunciar la esperanza ante el “egocentrismo, avidez, violencia y cinismo que parecen sofocar muy a menudo el crecimiento frágil de la gracia en el corazón de la gente”.

También hizo hincapié en la necesidad de que la Iglesia estadounidense “proteja la vida y promueva una cultura de la vida”.

Durante este viaje, el Papa también ha afrontado en sus discursos este tema, y reprobó la actitud de algunos católicos estadounidenses que “promueven un presunto derecho al aborto”.

Finalizada la Misa en San Patricio, el Papa salió a saludar a los 5,000 fieles a los que la Arquidiócesis de Nueva York repartió entradas para escuchar y ver la homilía mediante dos pantallas de televisión gigantes ubicadas a ambos lados de la catedral.

Muchos de ellos, que pasaron la noche en la calle para lograr una buena posición, aplaudieron las palabras del Papa, al igual que en el interior hizo el clero estadounidense.

El Cardenal Bertone agradece en español al Papa sus tres años de pontificado

El secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, agradeció el 19 de abril al Papa Benedicto XVI, con un mensaje en español, sus tres años de pontificado, al final de la ceremonia que se celebró en la Catedral de San Patricio, en Nueva York.

Las cerca de 3,000 personas presentes en San Patricio, entre fieles y sacerdotes, muchos de ellos de origen hispano, agradecieron con un fuerte aplauso las palabras en español de Bertone.

“Gracias por su ministerio generoso, que ha dado inicio a un nuevo pontificado”, dijo Bertone, que recordó que en estos tres años, Benedicto XVI “ha donado” a los católicos dos encíclicas –Deus caritas est (“Dios es amor”) y Spe salvi (“Salvados en la esperanza”), y un libro sobre Jesús de Nazaret.

Bertone también le agradeció, en nombre de toda la Iglesia católica, su “ternura de Padre universal y su oración de Sumo sacerdote”, y le manifestó “amor, fidelidad y los mejores deseos por muchos años”.

Tras la intervención de Bertone, el Papa agradeció a los fieles su amor, y aseguró que hará todo lo posible para ser “un verdadero sucesor del gran San Pedro, un hombre que tenía sus defectos y sus pecados, pero que fue la piedra de la Iglesia”.

“Con mi pobreza espiritual y gracias a la ayuda de Dios, puedo ser el sucesor de San Pedro”, añadió el pontífice, hablando en inglés.

Miles de católicos esperaron el fin de la Misa en San Patricio para ver al Papa

Miles de católicos, muchos de ellos hispanos, aguardaron cantando y emocionados el fin de la Misa oficiada por Benedicto XVI en la Catedral de San Patricio, la primera celebrada por un Papa en un templo considerado el símbolo de la Iglesia Católica en Estados Unidos.

Con guitarras y entonando canciones religiosas, ondeando banderas de diferentes países, muchas de ellas de México y Colombia, y con pancartas, muchos católicos esperaron durante horas la salida del “papamóvil” para ver unos segundos y de lejos a Benedicto XVI, que ofició una Misa para el clero estadounidense en ese templo.

“Como colombiana que soy, me hace mucha ilusión ver al Papa, porque pocos Papas han visitado mi país”, dijo a EFE Camila Jiménez, una estudiante del país latinoamericano, que también expresó su deseo de que “así como Benedicto ha venido a Estados Unidos a ayudar, me gustaría que fuera a Colombia”.

Muchos madrugaron también para encontrar un buen sitio desde el que avistar al pontífice, entre ellos la estudiante española María Olmos, quien dijo a EFE que se había levantado “tempranísimo para venir a ver al Papa”.

“Estoy muy orgullosa de que haya tanta gente… Es la primera vez que voy a ver al Papa, y me parece increíble, sólo con verle me ha compensado madrugar tanto”, dijo la española.

Tras la Misa pontifical, el Obispo de Roma realizó un paseo en su “Papamóvil”, que entre gritos y aplausos de los católicos asistentes recorrió por la Quinta Avenida el tramo que va desde la calle 49 a la 72, en que se ubica la residencia del nuncio papal ante la ONU, Celestino Migliore.

La noche anterior, el Papa dedicó un improvisado saludo a cerca de 500 personas que se reunieron debajo de su residencia en Nueva York, en la sede del observador permanente del Vaticano en Naciones Unidas.

Después de cenar, sobre las 21:00 hora local, Benedicto XVI bajó por sorpresa a estrechar algunas manos de las personas que, durante horas, habían esperado cantando bajo la residencia, informó el portavoz del Vaticano, el jesuita Federico Lombardi.

El Papa, “contento y agradecido” por su acogida en Estados Unidos

El Papa Benedicto XVI “está contento y muy agradecido” por la acogida que está teniendo durante su viaje a Estados Unidos, que emprendió el pasado día 15 y que concluirá el próximo domingo”, declaró el 19 de abril el portavoz del Vaticano, el jesuita Federico Lombardi, a los periodistas que le preguntaron cómo estaba viviendo esta visita Benedicto XVI.

Lombardi destacó las grandes muestras de cariño que el Papa estaba viviendo, tanto en Washington como en Nueva York.

El agradecimiento del Papa a los fieles estadounidenses quedó plasmado el 19 de abril, cuando les mandó un mensaje a través de una emisora de radio católica estadounidense en el que dijo: “He venido a confirmaros la fe, y sois vosotros quienes me la habéis confirmado a mí”.

Lombardi explicó que, tras la Misa celebrada en la Catedral de San Patricio, Benedicto XVI se detuvo unos instantes en la sede de la emisora “The Catholic Channel” para grabar un mensaje radiofónico.

En su mensaje, el Papa mostró su agradecimiento a todos los católicos de Estados Unidos que están siguiendo su viaje, así como a los medios de comunicación que permiten que los fieles sigan cada día las actividades de la Iglesia.

 

Encuentro con 20,000 jóvenes en el Seminario San José

El entusiasmo de cerca de 20,000 jóvenes durante el encuentro en el Seminario de San José, en Nueva York, el 19 de abril, marcó la quinta jornada de la visita del Papa