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Benedicto XVI visita Estados Unidos
El Papa Benedicto XVI realizó un histórico viaje a Washington
y Nueva York entre el 15 y el 20 de abril.
Redacción de LVC / EFE
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15 de abril |
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A bordo del avión papal |
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El avión
Papal, que los estadounidenses bautizaron como
Shepherd One (“El Pastor Uno”), aterrizó en la
base aérea Andrews, en las inmediaciones de
Washington, a las 16:00 locales (20:00 GMT).
El Papa viajó acompañado por una delegación formada,
entre otros, por el secretario de Estado del
Vaticano, Cardenal Tarciso Bertone, y los cardenales
norteamericanos Joseph Levada, prefecto de la
Congregación para la Doctrina de la Fe, y James
Stafford, penitenciario mayor.
La visita a Estados Unidos fue el octavo viaje
internacional de Benedicto XVI en sus tres años de
pontificado. Con este viaje Estados Unidos será,
junto con Polonia, el país más visitado -en nueve
ocasiones- por los Papas.
En declaraciones en el avión que le trasladaba a
Washington, Benedicto XVI expresó sus disculpas por
los escándalos de abusos a menores protagonizados
por sacerdotes católicos en Estados Unidos desde
2002 y los calificó de “vergüenza”.
Esos casos, precisó el Sumo pontífice, supusieron
“un gran sufrimiento para Estados Unidos, para la
Iglesia y para mí, personalmente”.
“No comprendo cómo esto pudo suceder”, agregó el
Obispo de Roma a los periodistas que le acompañaban
en el avión.
Benedicto XVI añadió que “cuando leo las historias
de las víctimas me parece imposible entender cómo ha
podido suceder que un sacerdote traicione su misión
de dar aliento y el amor de Dios a estos niños”.
Fue tras esa frase cuando el Papa calificó de
“vergüenza” esos actos y agregó que “ahora tenemos
que hacer todo lo posible para que esto no vuelva a
suceder”.
El pontífice explicó que para evitar casos como
estos, la Iglesia actuará “poniendo reglas,
reconciliándose con los católicos y con una buena
formación de los sacerdotes”.
Antes de profundizar en esos tres niveles, Benedicto
XVI subrayó que se refería a la pedofilia “y no a la
homosexualidad”. |
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Llegada a Washington |
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Daniel Soñe |
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A la llegada del avión, le esperaban en la pista el
presidente estadounidense, George W. Bush; su esposa,
Laura, y su hija Jenna. Ésta ha sido la primera
ocasión en que Bush recibe a una autoridad
extranjera en la base de Andrews. Según explicó la
portavoz presidencial, Dana Perino, la decisión se
tomó después de investigar los precedentes de
visitas Papales y descubrir que en otras ocasiones
“es costumbre recibir al Papa en su punto de llegada
a Estados Unidos, sea cual sea”.
Ante los aplausos de los espectadores, entre ellos
los alumnos de un colegio católico, el Papa y su
comitiva subieron a varias limusinas para
desplazarse por carretera hacia la nunciatura del
Vaticano, donde el Obispo de Roma se alojó durante
su estancia en Washington. |
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16 de abril |
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Visita a la Casa Blanca |
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Daniel Soñe |
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El 16 de abril, Benedicto XVI, el primer Papa que
visita la Casa Blanca en casi tres décadas, fue
recibido en la residencia oficial del presidente de
Estados Unidos con los himnos nacionales de este
país y del Vaticano, y con una salva de 21 cañonazos.
La ceremonia de bienvenida se celebró en los
jardines de la Casa Blanca, donde se concentraron
cerca de 13,000 fieles deseosos de ver al jefe de la
Iglesia Católica, que ese día cumplió 81 años. Un
grupo de fieles cantó de manera espontánea el
Happy Birthday al Papa quien, sonriente, se puso
de pie y les saludó con la mano.
La gran aglomeración que provocó la presencia de
Benedicto XVI contrastó con las cerca de 7,000
personas que acudieron el año pasado durante la
visita de la reina Isabel II de Inglaterra. |
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Entusiasmo y testimonio de los hispanos
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Daniel Soñe |
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Varios gritos de “¡Qué viva el Papa!”, en español,
rompieron la protocolar ceremonia de bienvenida a
Benedicto XVI en la Casa Blanca.
Los “viva” fueron pronunciados a la llegada del Papa
por algunos de los católicos de origen
latinoamericano presentes en la ceremonia, a la que
asistieron cerca de 13.000 personas, según las
cifras dadas por las autoridades estadounidenses.
Algunos de los hispanos presentes eran residentes en
Washington, pero otros llegaron desde la costa Oeste
para encontrar a un Papa del que “saben poco” y que
quieren conocer, explicaron.
Decenas de miles de creyentes hispanos se
concentraron en torno a la Casa Blanca para ver de
cerca al Papa Benedicto XVI. Numerosos prelados se
manifestaron el año pasado públicamente en favor de
una reforma migratoria exhaustiva que permitiera
regularizar la situación de cerca de al menos doce
millones de inmigrantes ilegales que se calcula que
existen en Estados Unidos.
Esa reforma migratoria fracasó finalmente en el
Congreso. Desde entonces, varios condados y
autoridades locales han aprobado rigurosas medidas
contra los inmigrantes ilegales.
Mientras el Papa permanecía en la Casa Blanca,
decenas de miles de personas, entre ellas muchos
hispanos, guardaban sitio a lo largo de la avenida
Pensilvania para tener un atisbo del hombre que los
católicos consideran un vicario de Dios en la
Tierra.
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Daniel Soñe |
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La abundante presencia hispana –visible en carteles,
vítores en español al Papa y en las numerosas
conversaciones en este idioma a lo largo del
recorrido– permitía constatar las cifras que indican
que, de setenta millones de católicos en Estados
Unidos, el 60 por ciento es de origen latino.
Por encima de sirenas y radios de la Policía, que
mantenía una fuerte presencia de seguridad en el
trayecto papal, dominaban los sonidos andinos de
panderetas, tambores y guitarras.
Muchos de ellos confesaban que habían llegado al
rayar el alba para lograr un sitio favorable.
“Llevamos aquí desde las 7 de la mañana para coger
un buen sitio” explicó Simeona León, de Perú. Ella y
otros 113 feligreses de tres iglesias del estado de
Nueva Jersey tienen previsto seguir al Santo Padre
hasta Nueva York.
“Le seguimos porque es el mensaje de Cristo” seguir
y obedecer al Papa, dijo Ana Estrada. de Puerto
Rico, que ha venido con su familia a Washington en
representación de su parroquia. “Espero que nos
traiga iluminación, un mensaje de gracia que nos
haga sentir más cerca de Dios”, agregó.
Por su parte, Justino Díaz, sacerdote de la iglesia
del Inmaculado Corazón de María (en Newark, Nueva
Jersey), expresó su esperanza de que la visita del
pontífice pueda producir cambios en la legislación
migratoria.
“El Papa es una voz fuerte y apelará a la conciencia
de los congresistas, espero que a ellos les llegue
su mensaje' dijo el sacerdote, mientras sus
feligreses recordaban que “¡para Dios no hay
inmigrantes!”
“No le conocemos tanto como a Juan Pablo II, pero
con esta visita se va a ganar nuestro cariño”,
explicó Romanita, una mujer de unos 30 años nacida
en Estados Unidos e hija de inmigrantes mexicanos.
“Yo creo que Benedicto XVI es un gran hombre, una
persona profunda y muy intelectual”, añadió.
Entre los latinos presentes a la ceremonia, también
se pudo ver a algunos soldados en la zona reservada
en los jardines de la Casa Blanca para los ex
combatientes de las guerras de Irak y Afganistán. |
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Palabras del Papa en la ceremonia
presidencial de bienvenida
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Daniel Soñe |
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El presidente George W. Bush, al dar la bienvenida
al Papa, afirmó que Estados Unidos es un país de fe
y compasión. “Nuestra nación le da la bienvenida y
valoramos su ejemplo”, dijo Bush. “Nuestra nación
está conmovida y honrada de que usted decidiera
visitar Estados Unidos en su cumpleaños”, agregó
Bush, al agradecer también que, ante la amenaza del
terrorismo, el Papa propaga “el mensaje de que Dios
es amor”.
Benedicto XVI instó a Estados Unidos a seguir
ocupándose de solucionar conflictos, con “el apoyo
paciente de la diplomacia internacional”, en un
discurso en la Casa Blanca antes de reunirse con el
presidente George W. Bush.
El Papa valoró que Estados Unidos se haya “mostrado
siempre generoso en salir al encuentro de las
necesidades humanas inmediatas, promoviendo el
desarrollo y ofreciendo alivio a las víctimas de las
catástrofes naturales”.
En este sentido, comunicó su “esperanza de que esta
preocupación por la gran familia humana seguirá
manifestándose con el apoyo paciente de la
diplomacia internacional orientados a solucionar
conflictos y a promover el progreso”.
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Daniel Soñe |
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“Así las generaciones futuras podrán vivir en un
mundo en el que florezca la verdad, la libertad, la
justicia. Un mundo donde la dignidad y los derechos
dados por Dios a cada hombre, mujer y niño, sean
tenidos en consideración protegidos y promovidos
eficazmente”, añadió.
El pontífice comenzó su discurso explicando que
llega a Estados Unidos “como amigo y anunciador del
Evangelio, como uno que tiene gran respeto por esta
vasta sociedad pluralista”.
Explicó que “los católicos de América han ofrecido y
siguen ofreciendo una excelente contribución a la
vida de su país”, y deseó que su visita “pueda ser
fuente de renovación y esperanza para Estados Unidos”.
El discurso el Papa estuvo centrado en la libertad y
en particular, en la libertad religiosa.
Desde los albores del nacimiento de Estados Unidos,
“la búsqueda de la libertad de América ha sido
guiada por la convicción de que los principios que
gobiernan la vida política y social están
íntimamente relacionados con un orden moral, basado
en la señoría de Dios Creador”.
El Papa destacó cómo “las creencias religiosas” han
sido una “contante inspiración” y una fuerza de
orientación en Estados Unidos, e indicó como
ejemplos la lucha contra la esclavitud y el
movimiento de los derechos civiles.
Benedicto XVI destacó cómo en Estados Unidos “todos
los creyentes han encontrado la libertad de adorar a
Dios, según los dictados de su conciencia” y pueden
expresar su propia voz.
Señaló, además, que “la libertad no es un don, sino
una llamada a la responsabilidad personal”, y dijo
que “muchos estadounidenses han sacrificado su vida
en defensa tanto en su propia tierra como en otros
lugares”
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Daniel Soñe |
Para el Papa, la defensa de la libertad “es una llamada a
cultivar la virtud, la autodisciplina, el sacrificio del bien
común y un sentido de responsabilidad ante los menos afortunados”.
Añadió que también “exige el valor de empeñarse en la vida
civil, llevando las propias creencias religiosas y los valores
más profundos a un debate público razonable”.
El Papa citó a su predecesor, Juan Pablo II, que decía que “en
un mundo sin valores la libertad pierde su fundamento” y que una
“democracia sin valores pierde su propia alma”, así como al
presidente George Washington, que en su discurso de despedida
afirmó que la religión y la moralidad “son soportes
indispensables” de la prosperidad política.
Según el Papa, la Iglesia está convencida de que “la fe proyecta
una luz nueva sobre todas las cosas y que el Evangelio revela la
noble vocación y el destino sublime de todo hombre y mujer”.
Dirigiéndose a los estadounidenses, el Papa señaló que “la
democracia sólo puede florecer cuando los líderes políticos, y
quienes ellos representan, son guiados por la verdad y aplican
sabiduría, que nace de firmes principios morales, a las
decisiones que conciernen a la vida y el futuro”.
“La exigencia de una solidaridad global es más urgente que nunca,
si se quiere que todos puedan vivir de acuerdo con su dignidad,
como hermanos y hermanas que viven en la misma casa”, añadió.
El Papa terminó su discurso expresando su gratitud por este
encuentro, y deseando “justicia, prosperidad y paz” al país, y
concluyó diciendo: “Que Dios bendiga a Estados Unidos”. |
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El Papa y el presidente se reúnen en privado |
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Benedicto XVI y George Bush se reunieron en
privado en el Despacho Oval de la Casa Blanca,
tras la ceremonia de bienvenida al Papa en los
jardines de la residencia presidencial.
En el comunicado se afirmó que en la reunión
ambos manifestaron “su total rechazo al
terrorismo y a la manipulación de la religión
para justificar actos inmorales y violentos
contra los inocentes”.
Expresaron además “la necesidad de contrastar el
terrorismo con medios apropiados que respeten la
persona humana y sus derechos”.
También se habló de la cuestión de la guerra en
Irak, y ambos declararon su “común preocupación”
por la situación en ese país y, en particular,
“por la precariedad en la que viven los
cristianos”.
El Papa y Bush dedicaron una buena parte de su
reunión a Oriente Medio y en particular al
conflicto palestino-israelí, sobre el que
estuvieron de acuerdo en que “los dos Estados
tienen que existir uno cerca del otro en paz y
seguridad”, y mostraron su “apoyo a la soberanía
y a la independencia del Líbano”.
Bush y el Papa expresaron su “esperanza por el
final de la violencia y por una solución rápida
y global ante las crisis que afecta a Oriente
Medio”.
Tanto Bush como el Papa expresaron su compromiso
con el “respeto de la dignidad de la persona, la
defensa y promoción de la vida, del matrimonio y
de la familia”.
También apoyaron “la instrucción de las
generaciones futuras, los derechos humanos, la
libertad religiosa, el desarrollo sostenible y
la lucha contra la pobreza y las enfermedades
epidémicas, especialmente en África”.
Sobre este punto, el Papa agradeció las
“importantes contribuciones financieras de
Estados Unidos”.
Como había adelantado el martes el Papa durante
su vuelo hacia Estados Unidos, otro de los
asuntos que abordaron fue la situación de
América Latina y la inmigración.
Sobre ese tema, ambos comunicaron “la necesidad
de una política coordinada sobre la inmigración,
dedicada especialmente al tratamiento de las
personas y el bienestar de las familias”.
El presidente de Estados Unidos y su esposa
rezaron junto al Papa una plegaria por la
familia, tras la reunión privada que mantuvieron
ambos en el Despacho Oval, informó el portavoz
del Vaticano, Federico Lombardi. |
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Benedicto XVI celebra su cumpleaños y se reúne
con representantes de fundaciones caritativas
católicas |
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Tras reunirse con el presidente de Estados
Unidos, el Papa se dirigió a la nunciatura del
Vaticano en Washington, donde celebró su 81º
cumpleaños con un almuerzo “italiano” en el que
participó una decena de cardenales
estadounidenses.
Tras el almuerzo, sobre las 16:45 hora local
(20:45 GMT), Benedicto XVI recibió a los
responsables de las cinco grandes fundaciones
caritativas católicas en Estados Unidos: “Los
Caballeros de Colón”, “Patrons of the art”,
“Centesimus Annus Pro Pontifice”, “The Papal
Foundation” y “The Franciscan Foundation for the
Holy Land”.
“Los Caballeros de Colón”, fundada en 1882 por
el sacerdote diocesano Michael J. McGivnet, está
considerada la mayor asociación caritativa
católica del mundo, y cuenta con 1,7 millones de
asociados. La asociación “Patrons of the Arts in
the Vatican Museum” fue creada para sostener y
preservar, cultural y económicamente, las
colecciones de los museos vaticanos.
La “Centesimus Annus Pro Pontifice”, instituida
por Juan Pablo II en 1993, después de escribir
la encíclica que llevaba ese nombre, tiene como
objetivo “promover el conocimiento de la
doctrina social cristiana, desarrollar la
presencia de la obra de la Iglesia Católica y
promover la recogida de fondos para las
actividades caritativas”. Los representantes de
la asociación “Papal Foundation”, que da apoyo
financiero a las actividades de solidaridad del
Vaticano, fueron recibidos en audiencia el
pasado 4 de abril por Benedicto XVI, a quien
entregaron 7,5 millones de dólares, que serán
destinados a 105 proyectos, en su mayor parte en
África y América Latina. Esta fundación fue
creada en 1990 y desde entonces ha recaudado un
total de 41 millones de dólares para obras de
caridad del Vaticano. |
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En el Santuario Nacional de la Inmaculada
Concepción |
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Daniel Soñe |
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El 16 de abril, Benedicto XVI reprobó la actitud
de algunos católicos estadounidenses que
“promueven un presunto derecho al aborto”,
durante el encuentro con los obispos de dicho
país en el Santuario Nacional de la Inmaculada
Concepción, de Washington.
El Papa pronunció un discurso a los cerca de 400
obispos de Estados Unidos y después contestó a
tres preguntas relativas a la preocupación de la
Iglesia estadounidense respecto al aumento de la
secularización, al abandono de la práctica
religiosa entre los católicos, y la falta de
vocaciones.
Sobre la denuncia de una secularización
creciente en la vida pública del país, el Papa
señaló que “el pueblo americano, si se siguen
los sondeos, es profundamente religioso”, pero
advirtió “que los fundamentos de esta
religiosidad “se están erosionando lentamente”.
Explicó que esta secularización, se transforma
“en una separación creciente entre la Fe y la
vida: el vivir como si Dios no existiese”.
Fue entonces cuando citó el que llamó “escándalo
provocado por los católicos que promueven un
presunto derecho al aborto”.
En su discurso ante los obispos, Benedicto XVI
denunció algunos comportamientos incoherentes
entre los católicos, que atribuyó a la “sutil
influencia del laicismo”.
El Papa puso como ejemplo de incoherencia a
quien “profesa la fe el domingo y después,,
durante la semana, se dedica a los negocios o a
promover intervenciones médicas contrarias a esa
fe”.
Así como, quien “ignora a los pobres y
marginados”, el que “promueve comportamientos
sexuales contrarios a la enseñanza moral
católica” o “adoptar posiciones que contradicen
el derecho a la vida de cada ser humano desde su
concepción a su muerte natural”.
El Papa también denunció la “rápida declinación
de la familia”, y explicó que “el divorcio y las
infidelidades aumentan” en el país, y que muchos
jóvenes católicos prefieren aplazar su boda o
ignorar esta posibilidad.
Ante ello, pidió a la Iglesia estadounidense que
“encuentre una visión católica de la realidad” y
“la presente de manera atrayente y con
fantasía”.
Sobre la falta de vocaciones, el pontífice
explicó “que es importante hacer ver a los
jóvenes “la necesidad que hay de sacerdotes y
religiosos comprometidos”, así como hacerles
notar “la belleza de una vida de sacrificio y
servicio al Señor”.
El Papa Benedicto XVI, en su primera reunión con
los obispos estadounidenses, admitió que el
escándalo de los abusos sexuales de menores por
parte de sacerdotes “fue pésimamente gestionado”
y pidió vigilancia ante la pornografía que rodea
a jóvenes y niños.
Aunque la respuesta a los escándalos “no fue
fácil”, hay que decir que en algunos casos fue
“pésimamente gestionada”, afirmó el Papa ante
los obispos estadounidenses, que forman una de
las más numerosas conferencias episcopales del
mundo. Benedicto XVI reiteró su “profunda
vergüenza” por los casos de abuso sexual de
menores por parte de sacerdotes de la Iglesia de
Estados Unidos.
El presidente de la Conferencia Episcopal
estadounidense, el Cardenal Francis George,
reconoció el “terrible pecado” de los abusos
sexuales de menores por parte de algunos
secerdotes, y reiteró que “la mala gestión” ha
producido serias consecuencias.
En su discurso, el pontífice también denunció
que la “plaga” de la pederastia se encuentra “en
todos los sectores de la sociedad” y, por ello,
instó a los miembros de la Iglesia “a reconocer
y afrontar el problema de los abusos sexuales en
el contexto eclesial”, para dar ejemplo. Los
obispos, señaló, tienen ahora que dar prioridad
a “cerrar las heridas causadas por cada
violación de la confianza, favorecer la curación,
promover la reconciliación y acercase con
afectuosa preocupación a cuantos han sido tan
seriamente dañados”.
El Papa explicó que también es importante que
“los niños crezcan con una sana comprensión de
la sexualidad y de su justo papel”.
A los niños se les tiene que evitar “las
manifestaciones degradantes y la vulgar
manipulación de la sexualidad, hoy tan
preponderantes”, añadió.
El Papa afirmó que la tarea de la protección de
los niños es difícil cuando “en tantas casas se
pueden ver pornografía y violencia a través de
los medios de comunicación ampliamente
disponibles”.
Por ello, llamó a “reafirmar con urgencia los
valores que sostienen la sociedad, a fin de
ofrecer a jóvenes y adultos una sólida formación
moral”. Una formación, dijo, de la que no sólo
se tienen que ocupar los padres, religiosos y
catequistas, sino también “la información y la
industria del ocio”.
Según el Obispo de
Roma, también muchos sacerdotes necesitan ayuda,
pues tras los casos de pederastia “han
experimentado vergüenza”.
Además, “han perdido parte de aquella confianza
que tenían una vez”, señaló Benedicto XVI, quien
reconoció que el escándalo ha producido
tensiones entre “sacerdotes y obispos”. |
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17
de abril |
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Misa en el estadio de los Nationals de
Washington |
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Daniel Soñe |
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El 17 de abril, el Papa Benedicto XVI llegó a
las 9:30 hora local (13:30 GMT) al estadio de
los Nationals, el equipo de béisbol de la
capital estadounidense, donde le esperaban unos
45,000 fieles.
Benedicto XVI fue recibido en la rampa que
accede al estadio por el Arzobispo de
Washington, Donald Willlian Wuerl, el alcalde de
la ciudad, Adrian M. Fenty y el propietario del
estadio, Theodore Lerner. El estadio es el más
moderno de Estados Unidos.
Después el Papa dio una vuelta al estadio en el
“papamóvil” para saludar a los fieles antes de
llegar al altar.
Los cerca de 45,000 fieles que participaron en
esta ceremonia llegaron al estadio desde
primeras horas de la mañana, y todos ellos
tuvieron que pasar fuertes medidas de control.

Daniel Soñe |
Las cadenas de televisión estadounidenses mostraron cómo algunos
fieles han pasado horas fuera del estadio, a pesar de no tener
entrada, para tener la oportunidad de ver pasar a Benedicto XVI.
Tras la Misa, Benedicto XVI bendijo la primera piedra del altar
de la escuela católica “Juan Pablo el Grande”, en la diócesis de
Arlington (Virginia), y de la nueva capilla del “Thomas Aquinas
College”, en Santa Paula (California).
En su homilía, Benedicto XVI pidió a los católicos
estadounidenses que se reconcilien con la Iglesia después de los
casos de abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes.
El Papa reconoció el “dolor y el daño causado”, e invitó a los
fieles “a promover la recuperación y la reconciliación para
ayudar a quienes han sido dañados”, y a que “estimen a sus
sacerdotes y los reafirmen en el excelente trabajo que hacen”.
“Ninguna palabra mía podrá describir el dolor y el daño
producido por dicho abuso”, exclamó el Papa.
Subrayó la importancia de “prestar una cordial atención pastoral
a los que han sufrido”, y garantizó que “ya se han hecho grandes
esfuerzos para proteger a los niños, y éstos han de continuar”.

Daniel Soñe |
Benedicto XVI se declaró consciente del daño que este escándalo
ha causado dentro de la comunidad de la Iglesia, aludiendo a que
tras ello muchos católicos abandonaron la práctica de su
religión.
En su homilía, el Papa recordó las “injusticias sufridas por las
poblaciones americanas nativas” y por los “que fueron traídos de
África con la fuerza como esclavos”
Por otra parte, recriminó el comportamiento “desconcertante” de
algunos católicos que “se inclinan a adoptar actitudes
contrarias a la verdad del Evangelio”.
Aludió a que en Estados Unidos se perciben “signos evidentes de
un quebrantamiento preocupante de los fundamentos mismos de la
sociedad, signos de alienación, ira, aumento de la violencia,
debilitamiento del sentido moral, vulgaridad de las relaciones
sociales y creciente olvido de Dios”.
Ante este panorama desolador, aseguró que “la Iglesia ve signos
de grandes promesas en sus numerosas parroquias sólidas y en los
movimientos vivaces”, así como “en el entusiasmo por la fe
demostrada por muchos jóvenes y en el número de los que cada año
abrazan la fe católica”. |
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Palabras del Papa sobre los hispanos
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Benedicto XVI recordó que el crecimiento de
la Iglesia de Estados Unidos se debe a la
llegada de inmigrantes latinoamericanos, y
destacó “la vitalidad del testimonio de fe”
de los fieles de lengua española.
Así lo afirmó el Papa, hablando en español,
al final de su homilía.
“La Iglesia de Estados Unidos, acogiendo en
su seno a tantos de sus hijos inmigrantes,
ha ido creciendo gracias también a la
vitalidad del testimonio de fe de los fieles
de lengua española”, afirmó.
A ellos, el Papa les pidió que “no se dejen
vencer por el pesimismo, la inercia o los
problemas”, y que sean fieles a los
“compromisos que adquirieron al ser
bautizados”.
Asimismo, instó a los fieles
hispanohablantes a “seguir contribuyendo al
futuro de la Iglesia en este país y a la
difusión del Evangelio”.
“Sólo si están unidos a Cristo y entre
ustedes, su testimonio evangelizador será
creíble y florecerá en copiosos frutos de
paz y reconciliación en medio de un mundo
muchas veces marcado por divisiones y
enfrentamientos”, añadió.
El Papa terminó su mensaje diciendo: “La
iglesia espera mucho de ustedes. No la
defrauden en su donación generosa”. |
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Encuentro con líderes de varias religiones
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El Papa Benedicto XVI instó el 17 de abril a
los líderes de las distintas religiones a
debatir sus diferencias con “calma y
claridad” para poder de ese modo no sólo
lograr la paz, sino también descubrir “la
verdad” compartida por todos.
“En nuestro intento de descubrir los puntos
comunes, quizás hemos rehuido la
responsabilidad de discutir nuestras
diferencias con calma y claridad”, afirmó el
pontífice en un acto con cerca de 200
representantes judíos, musulmanes, hindúes,
budistas y cristianos.
El evento, celebrado en la sede del Centro
Cultural Juan Pablo II de la capital
estadounidense, comenzó a las 18:00 (22:00
GMT), según lo previsto, tras una larga
espera, ya que por motivos de seguridad los
congregados tuvieron que llegar al centro
horas antes de que empezara el encuentro.
Durante esas horas tuvo lugar un animado
intercambio entre los líderes de los
distintos credos participantes, precisamente
el tipo de diálogo que Benedicto XVI
considera necesario estimular.
El Papa mencionó que ese diálogo no debe
detenerse en la identificación de una “serie
de valores comunes”, sino ir más allá para
descubrir la base en la que se asientan.
“No tenemos nada que temer, ya que la verdad
nos revela la relación esencial entre el
mundo y Dios”, dijo Benedicto XVI, quien
durante su discurso alabó la convivencia
pacífica en Estados Unidos entre personas de
distintos dogmas.
“Hoy, en escuelas de todo el país, jóvenes
cristianos, judíos, musulmanes, hindúes,
budistas y niños de todas las religiones se
sientan juntos y aprenden los unos de los
otros”, afirmó.
El Papa expresó su deseo de que otras
sociedades sigan el ejemplo estadounidense y
se den cuenta de que “una sociedad unida
puede surgir de la pluralidad”, al tiempo
que defendió la libertad religiosa como un
“derecho civil básico”.
Insistió en que la defensa de la libertad
religiosa es una tarea que nunca acaba de
completarse y mencionó que incluso en las
sociedades tolerantes, los credos
minoritarios sufren injusticias,
discriminación y prejuicios.
El diálogo entre los distintos dogmas
beneficia tanto a los individuos como a la
sociedad en su conjunto, destacó.
“A medida que nos conocemos mejor, nos damos
cuenta de que sentimos un aprecio por
valores éticos reverenciados por todas las
personas de buena voluntad”, señaló.
“En nuestro intento de descubrir los puntos
comunes quizás hemos rehuido la
responsabilidad de discutir nuestras
diferencias con calma y claridad”, afirmó el
pontífice en un colorido acto con cerca de
200 representantes religiosos en el Centro
Cultural Juan Pablo II de la capital
estadounidense.
Insistió en que ese debate es necesario no
sólo para lograr la paz, sino para entender
la verdad última en la que se asientan los
valores compartidos.
Sus palabras fueron bien recibidas entre los
asistentes al encuentro ecuménico
consultados por la agencia EFE, quienes
coincidieron, de todos modos, en que queda
mucho trabajo por delante para lograr el
deseado entendimiento entre los múltiples
dogmas religiosos.
“Como dijo en una ocasión una líder negra
estadounidense del movimiento de los
derechos civiles: 'Todavía no estamos donde
queremos, pero, gracias a Dios, tampoco
donde solíamos’”, apuntó Joseph Potasnik,
representante del Consejo de Rabinos de
Nueva York.
Ahmad Iravani, un profesor de origen iraní
que imparte clases sobre el Islam en la
Universidad Católica de Washington, cree que
el propio Papa necesita mejorar su
entendimiento del mundo musulmán.
“Confiamos en que lo ocurrido hoy sea
sincero”, dijo Iravani.
Por su parte, Hassan Qazwini, imán del mayor
centro islámico de Estados Unidos, con sede
en Michigan, y uno de los diez líderes
religiosos que intercambió unas breves
palabras con el pontífice, aseguró haber
reiterado la petición realizada hace unos
años a Benedicto XVI de que lidere el
diálogo entre musulmanes y cristianos.
“Estuvo de acuerdo con mi petición”, dijo
Qazwini.
Tampoco faltó quien optase por restar
gravedad al encuentro, como el monje budista
de origen coreano Jongmae Kenneth Park,
quien preguntó al Papa en alemán si había
dormido bien.
“Me respondió que sí”, afirmó Park, quien
considera preciso enfatizar el aspecto
humano a la hora de intentar estrechar
vínculos entre religiones.
Benedicto XVI mencionó a las escuelas
religiosas como un ejemplo de la aportación
de la religión a la sociedad civil, ya que,
dijo, al ayudar a descubrir la “dignidad
otorgada por obra divina a cada ser humano,
los jóvenes aprenden a respetar las
creencias y prácticas de otros y
consecuentemente refuerzan la vida cívica de
una nación”.
Destacó que los líderes religiosos tienen
una responsabilidad “enorme”, al transmitir
a la sociedad el necesario respeto por la
vida y la libertad, así como facilitar la
paz y la justicia y enseñar a los niños la
diferencia entre el bien y el mal.
Vivimos momentos históricos en los que con
frecuencia se evitan las preguntas profundas
como: “¿Cuál es el origen y destino de la
humanidad?” o “¿qué es el bien y el mal?”,
indicó el Papa, quien comentó que a lo largo
de la historia el ser humano ha encontrado
siempre la respuesta a esos interrogantes en
la fe.
“Los líderes religiosos tienen la obligación
especial de colocar esas preguntas profundas
en el primer plano de la conciencia humana,
de volver a despertar a la humanidad ante el
misterio de la existencia humana y lograr
que haya espacio para la reflexión y la
oración en un mundo frenético”, añadió.
Al finalizar su intervención, el Papa
insistió en que los líderes religiosos
pueden ser instrumentos de la paz, al
defender la vida y la libertad de religión
en todo el mundo.
El Obispo Richard Sklba presentó al
pontífice, al término del encuentro, a cinco
jóvenes representantes de distintas
religiones que han trabajado en favor de la
paz y el diálogo entre los diferentes credos
en sus respectivas comunidades, y quienes
hicieron entrega a Benedicto XVI de varios
símbolos de paz.
A continuación, el Papa saludó a diez
líderes religiosos estadounidenses.
El coro The Suspicious Cheese Lords puso el
broche final al encuentro con una oración de
paz atribuida a San Francisco de Asís, con
el título “Conviértenos en instrumentos de
tu paz”. |
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El Papa pide que la enseñanza religiosa sea
accesible a todas las personas |
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El Papa Benedicto XVI pidió el 17 de abril,
en su discurso en la Universidad Católica de
América, en Washington, que la enseñanza
religiosa sea accesible a todas las
personas.
El Papa pronunció estas palabras ante unas
600 personas, entre ellas 235 rectores de
facultades e institutos católicos, además de
profesores y universitarios.
Benedicto XVI recordó que la comunidad
católica estadounidense ha hecho de la
educación una de sus prioridades más
importantes, y citó a las santas americanas
Elizabeth Ann Seton (1774-1821) y Katherine
Drexel (1858-1955), porque dedicaron su vida
a la enseñanza de “quienes otros habían
descuidado”, como afroamericanos, nativos
americanos e inmigrantes.
Según el pontífice, las escuelas católicas
del país, donde estudian cerca de 3 millones
de jóvenes, “han ayudado a generaciones de
inmigrantes a salir de la miseria y a
situarse en la sociedad actual”.
Por ello, el Papa pidió que esto “continúe a
largo plazo”, y señaló que no se debería
negar a ningún niño o niña una educación
basada en la fe.
No obstante, Benedicto XVI recordó que
muchas personas han cuestionado el
compromiso de la Iglesia con la educación,
al preguntarse si estos recursos no podrían
ser empleados de otra manera.
Para el pontífice, “todas las actividades de
la Iglesia (como las de la enseñanza) nacen
de su conciencia de ser portadora de un
mensaje que tiene su origen en Dios mismo”.
“La misión primaria de la Iglesia es
evangelizar y, en esto, las instituciones
educativas juegan una papel crucial”, añadió.
El Papa también habló a los educadores
católicos, a quienes dijo que a veces pecan
de “demasiada timidez” ante la “ansiosa
búsqueda de las novedades del momento como
realización de la libertad”.
El Santo Padre citó como ejemplo a los
educadores católicos que se han limitado en
el tema de educación sexual sólo a “hablar
del riesgo”, omitiendo “la belleza del amor
conyugal”.
En otro pasaje de su discurso, el Papa
destacó la importancia de la llamada
“libertad académica”, el buscar “la verdad
allí donde el análisis riguroso de la
evidencia les lleve”.
No obstante, el Papa advirtió de que, en
nombre de la “libertad académica”, no es
posible “justificar posiciones que
contradigan la fe y la enseñanza de la
Iglesia”. |
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Encuentro con víctimas de pederastia
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El Papa Benedicto XVI cerró el 17 de abril
la jornada principal de su visita a
Washington, en la que sostuvo un encuentro
con los católicos de Estados Unidos en una
Misa multitudinaria y una reunión sorpresiva
con víctimas de abusos de sacerdotes
pederastas.
Esta reunión no se había incluido en el
programa del Papa en su viaje a Estados
Unidos.
Varias familias de las víctimas de abusos
sexuales por parte de sacerdotes pederastas
habían pedido con insistencia el ser
recibidas por Benedicto XVI, quien
finalmente accedió al encuentro.
El grupo, formado por cinco adultos, hombres
y mujeres, estuvo acompañado por el Cardenal
Sean O'Malley, arzobispo de Boston, una de
las ciudades más afectadas por los casos de
abusos sexuales por parte de sacerdotes.
Cada una de las víctimas pudo intercambiar
algunas palabras con el Papa; fue un momento
de “gran conmoción” y a algunos de ellos se
les escaparon las lágrimas mientras contaban
sus historias personales, señaló el portavoz
del Vaticano, Federico Lombardi.
El Papa les escuchó y “después les dedicó
palabras de aliento y de esperanza”. También
les prometió oraciones “por sus familias y
por todas las víctimas de abusos sexuales”,
señala la nota distribuida tras la reunión.
El Cardenal O'Malley entregó una lista al
Papa con los nombres, sin los apellidos, de
más de 1,000 personas que han sufrido abusos
sexuales por parte de sacerdotes de la
diócesis de Boston, para que “rece por ellos”. |
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18 de abril |
Visita a la sinagoga de East Park para
construir
“puentes de amistad” |
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El Papa Benedicto XVI visitó el 18 de abril
la sinagoga de East Park en un gesto de
deferencia ante la numerosa comunidad judía
de Nueva York, a la que alentó a construir
“puentes de amistad” con el resto de las
religiones.
La visita a la sinagoga neoyorquina no
estaba prevista en un primer momento en el
programa del viaje del Papa a Estados Unidos,
y fue incluida a última hora por el Vaticano
como un “gesto de amistad” hacia los judíos,
que ese día comenzaban la Pesaj (Pascua).
El Papa, que fue recibido con cánticos,
comenzó su discurso exclamando “Shalom”, el
saludo judío para desear paz.
“He venido aquí con gran alegría, pocas
horas antes del comienzo de la celebración
de vuestras Pesaj, para expresar mi respeto
y afecto a la comunidad judía de Nueva
York”, afirmó el Papa.
El pontífice dijo sentirse “conmovido” al
recordar que “Jesús, siendo joven, escuchó
las palabras de la Escritura y rezó en un
lugar como éste”.
Benedicto XVI alentó a la comunidad judía de
Nueva York, que cuenta con más de un millón
de integrantes, a “seguir construyendo
puentes de amistad con los diversas grupos
étnicos y religiosos” que viven en la
ciudad.
Como ya hizo el día anterior, durante su
encuentro con la comunidad judía en el
centro cultural Juan Pablo II, de
Washington, el Papa les aseguró su “cercanía
en este tiempo, que se preparan para
celebrar”.
“Les ruego a todos que trasmitan mis saludos
y felicitaciones a los miembros de la
comunidad judía”, añadió.
El Papa se detuvo cerca de 20 minutos en la
sinagoga, donde pudo intercambiar algunas
palabras con los representantes de la
comunidad.
El rabino jefe de la Sinagoga, Arthur
Schneier, de 78 años, de origen austríaco y
que sobrevivió al Holocausto, afirmó en su
discurso de bienvenida al Papa que “el sol
brilla en este día, en el que los hermanos
están juntos con placer”.
Schneier, que se mostró muy cariñoso con
Benedicto XVI, afirmó que los judíos
persiguen “un deseo sincero de
reconciliación”. |
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Proliferación de
comunidades religiosas “fuera de la doctrina”
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Benedicto XVI criticó el 18 de abril la
proliferación de “comunidades religiosas
fuera de la doctrina”, y la difusión de la
“ideología secularista”.
El Papa se refirió a estos fenómenos durante
un discurso a representantes de cerca de
diez confesiones cristianas diferentes en la
parroquia de San José, en Nueva York, uno
los actos previstos en el viaje que
emprendió el pasado día 15 y concluyó el 20
de abril.
Benedicto XVI advirtió que existe la
tendencia a escoger la comunidad religiosa
“que más concuerda con los propios gustos
personales (…), comunidades que con
frecuencia evitan las estructuras
institucionales y minimizan la importancia
de la vida cristiana en el contexto
doctrinal”.
En este encuentro, el Papa también mostró su
“preocupación” por la difusión de la
“ideología secularista”, que, según dijo,
rechaza cualquier tipo de “verdad
trascendente”.
Ante estos fenómenos, el Papa pidió a las
comunidades cristianas “que den, ahora más
que nunca, un testimonio fiel del Evangelio”.
El Papa aprovechó también la ocasión para
realizar un escueto análisis de la
globalización, de la que destacó sus lados
buenos, como el acercamiento de los pueblos
y la mejoría del sentido de la solidaridad
global.
Pero, por otra parte, denunció que la
globalización ha causado “fragmentación e
individualismo”, y aseguró que “el uso cada
vez más extendido de la electrónica en el
mundo de las comunicaciones ha comportado,
paradójicamente, un aumento del aislamiento”. |
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Encuentro con la
hija de Martin Luther King
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El Papa mantuvo el 18 de abril una breve
conversación con Elder Bernice King, hija
del líder de los derechos civiles
afroamericanos Martin Luther King, durante
el encuentro ecuménico en el que el
pontífice participó en la parroquia
neoyorquina de San José.
Elder Bernice asistió al encuentro que
Benedicto XVI mantuvo con representantes de
otras confesiones, ya que es reverenda de la
Iglesia bautista de Lithonia, en Georgia.
La reverenda afirmó que, durante el breve
saludo con el pontífice, éste “le dio la
bendición”, pero no quiso dar más detalles
de lo que se dijeron. |
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19 de abril |
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El Papa celebra el tercer aniversario de su
pontificado en la Catedral de San Patricio |
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El Papa Benedicto XVI llegó el 19 de abril a
las 09:00 horas local (15:00 GMT) a la
catedral neoyorquina de San Patricio, donde
celebró una Misa dedicada al clero
estadounidense, y que coincide con su tercer
aniversario de pontificado.
Entre aplausos y gritos de “¡Viva el Papa!”,
el pontífice fue recibido por 3,000
sacerdotes, diáconos y otros religiosos en
la catedral, tras escuchar las palabras de
bienvenida del arzobispo de Nueva York,
cardenal Edward Egan.
La ceremonia en la Catedral de San Patricio,
en la que el Papa recordó su elección hace
precisamente tres años, estuvo dedicada a
los representantes del clero de las diócesis
de la Costa Este de Estados Unidos.
Este acto religioso se considera un momento
histórico, pues aunque Pablo VI y Juan Pablo
II visitaron la catedral más grande de
Estados Unidos durante sus respectivas
visitas a Nueva York, no concelebraron Misa,
como sí lo hizo su sucesor.
Poco antes, a las puertas de la catedral, el
Obispo de Roma bendijo el templo y fue
recibido por el alcalde de Nueva York,
Michael Bloomberg y su esposa, que
asistieron al oficio, en el que el Papa se
refirió a los desafíos que la Iglesia en
general, y la estadounidense en particular,
tiene que afrontar.
Durante la procesión de entrada y mientras
el Papa se dirigía, entre los cánticos
propios de la época de Pascua, al altar para
celebrar la Eucaristía, muchos sacerdotes
sacaron de sus sotanas cámaras fotográficas
para captar una instantánea de Benedicto
XVI.
La Catedral de San Patricio, que cada
domingo celebra Misas en 35 idiomas
diferentes, fue consagrada en 1879 y es
considerada, según recordó el Cardenal Egan,
“centro espiritual de la vida católica de
Nueva York, y de veneración para los
católicos de Estados Unidos y del resto del
mundo”.
La Misa, celebrada en inglés y con la
lectura de alguno de los pasajes en español
o portugués, entre otros idiomas, fue
retrasmitida en directo por los principales
canales nacionales de la televisión
estadounidense.
El coro de San Patricio interpretó para esta
Misa diferentes himnos religiosos,
acompañados de algunos movimientos de la
Novena Sinfonía de Beethoven, así como de
otras piezas religiosas de Bach y de Brahms.
El Papa insta a Iglesia de Estados Unidos a
la “purificación” y a la “defensa de la vida”
El Papa Benedicto XVI instó el 19 de abril a
la Iglesia Católica estadounidense a
comenzar un “tiempo de purificación” después
del escándalo de los abusos sexuales
cometidos por sacerdotes pederastas, y les
pidió además esfuerzos para la defensa de la
vida.
Benedicto XVI retomó el tema del escándalo
de la pederastia por parte de sacerdotes
durante la Misa que celebró en la Catedral
de San Patricio.
El Papa recordó que, durante este viaje, ya
había hablado del “daño” que el escándalo
causó a los fieles, y especificó que, en
esta ocasión, quería expresar a los
sacerdotes y religiosos su “cercanía
espiritual” y darles ánimo para afrontar
“los continuos desafíos surgidos por esta
situación”.
Pidió al clero estadounidense que llegue
ahora “un tiempo de purificación para cada
uno y para cada iglesia y comunidad
religiosa, y también un periodo de
sanación”.
“Os animo a colaborar con vuestros obispos,
que siguen trabajando eficazmente para
resolver este problema”, añadió.
El portavoz del Vaticano, el jesuita
Federico Lombardi, explicó que el mensaje
del Papa quiere animar a la Iglesia a
“encontrar el camino para continuar su
labor” tras el escándalo de la pederastia,
así como a los fieles a reconciliarse con
ella.
Por otra parte, en la homilía de la Misa en
San Patricio, Benedicto XVI destacó los
desafíos que la Iglesia en general, y en
particular la estadounidense, tiene que
afrontar.
Entre ellos, llevar y anunciar la esperanza
ante el “egocentrismo, avidez, violencia y
cinismo que parecen sofocar muy a menudo el
crecimiento frágil de la gracia en el
corazón de la gente”.
También hizo hincapié en la necesidad de que
la Iglesia estadounidense “proteja la vida y
promueva una cultura de la vida”.
Durante este viaje, el Papa también ha
afrontado en sus discursos este tema, y
reprobó la actitud de algunos católicos
estadounidenses que “promueven un presunto
derecho al aborto”.
Finalizada la Misa en San Patricio, el Papa
salió a saludar a los 5,000 fieles a los que
la Arquidiócesis de Nueva York repartió
entradas para escuchar y ver la homilía
mediante dos pantallas de televisión
gigantes ubicadas a ambos lados de la
catedral.
Muchos de ellos, que pasaron la noche en la
calle para lograr una buena posición,
aplaudieron las palabras del Papa, al igual
que en el interior hizo el clero
estadounidense.
El Cardenal Bertone agradece en español al
Papa sus tres años de pontificado
El secretario de Estado del Vaticano,
Cardenal Tarcisio Bertone, agradeció el 19
de abril al Papa Benedicto XVI, con un
mensaje en español, sus tres años de
pontificado, al final de la ceremonia que se
celebró en la Catedral de San Patricio, en
Nueva York.
Las cerca de 3,000 personas presentes en San
Patricio, entre fieles y sacerdotes, muchos
de ellos de origen hispano, agradecieron con
un fuerte aplauso las palabras en español de
Bertone.
“Gracias por su ministerio generoso, que ha
dado inicio a un nuevo pontificado”, dijo
Bertone, que recordó que en estos tres años,
Benedicto XVI “ha donado” a los católicos
dos encíclicas –Deus caritas est
(“Dios es amor”) y Spe salvi
(“Salvados en la esperanza”), y un libro
sobre Jesús de Nazaret.
Bertone también le agradeció, en nombre de
toda la Iglesia católica, su “ternura de
Padre universal y su oración de Sumo
sacerdote”, y le manifestó “amor, fidelidad
y los mejores deseos por muchos años”.
Tras la intervención de Bertone, el Papa
agradeció a los fieles su amor, y aseguró
que hará todo lo posible para ser “un
verdadero sucesor del gran San Pedro, un
hombre que tenía sus defectos y sus pecados,
pero que fue la piedra de la Iglesia”.
“Con mi pobreza espiritual y gracias a la
ayuda de Dios, puedo ser el sucesor de San
Pedro”, añadió el pontífice, hablando en
inglés.
Miles de católicos esperaron el fin de la
Misa en San Patricio para ver al Papa
Miles de católicos, muchos de ellos
hispanos, aguardaron cantando y emocionados
el fin de la Misa oficiada por Benedicto XVI
en la Catedral de San Patricio, la primera
celebrada por un Papa en un templo
considerado el símbolo de la Iglesia
Católica en Estados Unidos.
Con guitarras y entonando canciones
religiosas, ondeando banderas de diferentes
países, muchas de ellas de México y
Colombia, y con pancartas, muchos católicos
esperaron durante horas la salida del
“papamóvil” para ver unos segundos y de
lejos a Benedicto XVI, que ofició una Misa
para el clero estadounidense en ese templo.
“Como colombiana que soy, me hace mucha
ilusión ver al Papa, porque pocos Papas han
visitado mi país”, dijo a EFE Camila
Jiménez, una estudiante del país
latinoamericano, que también expresó su
deseo de que “así como Benedicto ha venido a
Estados Unidos a ayudar, me gustaría que
fuera a Colombia”.
Muchos madrugaron también para encontrar un
buen sitio desde el que avistar al
pontífice, entre ellos la estudiante
española María Olmos, quien dijo a EFE que
se había levantado “tempranísimo para venir
a ver al Papa”.
“Estoy muy orgullosa de que haya tanta gente…
Es la primera vez que voy a ver al Papa, y
me parece increíble, sólo con verle me ha
compensado madrugar tanto”, dijo la española.
Tras la Misa pontifical, el Obispo de Roma
realizó un paseo en su “Papamóvil”, que
entre gritos y aplausos de los católicos
asistentes recorrió por la Quinta Avenida el
tramo que va desde la calle 49 a la 72, en
que se ubica la residencia del nuncio papal
ante la ONU, Celestino Migliore.
La noche anterior, el Papa dedicó un
improvisado saludo a cerca de 500 personas
que se reunieron debajo de su residencia en
Nueva York, en la sede del observador
permanente del Vaticano en Naciones Unidas.
Después de cenar, sobre las 21:00 hora
local, Benedicto XVI bajó por sorpresa a
estrechar algunas manos de las personas que,
durante horas, habían esperado cantando bajo
la residencia, informó el portavoz del
Vaticano, el jesuita Federico Lombardi.
El Papa, “contento y agradecido” por su
acogida en Estados Unidos
El Papa Benedicto XVI “está contento y muy
agradecido” por la acogida que está teniendo
durante su viaje a Estados Unidos, que
emprendió el pasado día 15 y que concluirá
el próximo domingo”, declaró el 19 de abril
el portavoz del Vaticano, el jesuita
Federico Lombardi, a los periodistas que le
preguntaron cómo estaba viviendo esta visita
Benedicto XVI.
Lombardi destacó las grandes muestras de
cariño que el Papa estaba viviendo, tanto en
Washington como en Nueva York.
El agradecimiento del Papa a los fieles
estadounidenses quedó plasmado el 19 de
abril, cuando les mandó un mensaje a través
de una emisora de radio católica
estadounidense en el que dijo: “He venido a
confirmaros la fe, y sois vosotros quienes
me la habéis confirmado a mí”.
Lombardi explicó que, tras la Misa celebrada
en la Catedral de San Patricio, Benedicto
XVI se detuvo unos instantes en la sede de
la emisora “The Catholic Channel” para
grabar un mensaje radiofónico.
En su mensaje, el Papa mostró su
agradecimiento a todos los católicos de
Estados Unidos que están siguiendo su viaje,
así como a los medios de comunicación que
permiten que los fieles sigan cada día las
actividades de la Iglesia. |
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Encuentro con 20,000 jóvenes en el Seminario
San José
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El entusiasmo de cerca de 20,000 jóvenes
durante el encuentro en el Seminario de San
José, en Nueva York, el 19 de abril, marcó
la quinta jornada de la visita del Papa
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