¡Viva la Reina! ¡Viva la Virgen!

Carlos Alberto Vélez Venegas
Especial para La Voz Católica

 El cuadro de la Virgen de Chiquinquirá presidió el rosario rezado el 9 de mayo en la iglesia St. Martha. FotoS: Carlos Alberto Vélez Venegas.

Poco a poco fueron llegando para rezar el rosario. Los niños desfilaron por el pasillo principal de la iglesia St. Martha, y junto a ellos el cuadro de la Virgen de Chiquinquirá, una réplica de la imagen restaurada de la Virgen que, desde 1586, se conserva en la Basílica de Chiquinquirá, al cuidado de los padres dominicos, en Colombia.

El santo rosario rezado el 9 de mayo fue auspiciado por la Cofradía de la Virgen de Chiquinquirá de la Arquidiócesis de Miami, entidad fundada por laicos que promueven el crecimiento espiritual, y tuvo como finalidad orar por la liberación de los secuestrados y, especialmente, por la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, retenida desde hace 8 años por la guerrilla colombiana.

Venezolanos, dominicanos y de otras nacionalidades se hicieron presentes como delegados de las diferentes parroquias de Miami afiliadas a la cofradía.

 Diferentes momentos  del Rosario rezado el 9 de mayo en Sta. Martha.

El P. Álvaro Pinzón, director espiritual de la cofradía, señaló la importancia de estar unidos a María con personas de diferentes valores culturales, para compartir los principios de fraternidad y de enseñar a vivir el Evangelio según el modelo de Cristo.

Nancy Pulecio, tía de Ingrid Betancourt, leyó con voz entrecortada el mensaje de agradecimiento enviado por su hermana Yolanda: “Ha sido un acto espiritual maravilloso que nos llena de fe y esperanza para que todos los secuestrados vuelvan a sus hogares”.

Francisco Botero, del Grupo de Emaús, de la parroquia Our Lady of the Lakes, declaró: “Este acto representa la unidad de la comunidad latinoamericana, como un esfuerzo de integración en un testimonio vivo de pedir por la liberación de los secuestrados”.

El empresario Herbert Edel destacó la tarea de la Cofradía de la Virgen de Chiquinquirá, y dijo que, con un evento como éste, la gente se siente apoyada espiritualmente: “Alrededor de la Virgen todas la diferencias étnicas se pueden minimizar y unirnos como personas”, recalcó.