La obesidad infantil en el Sur de la Florida

Rocío Granados
Especial para La Voz Católica

 Nicole Huánuco en una sesión de ejercicios del programa contra la obesidad “Salsa, salud y sabor”.Rocío Granados.

Nicole tiene siete años, su sonrisa es encantadora y le gusta hacer amigos; tiene varias libras de más aunque es activa, pero su dieta diaria es alta en grasas. “Prefiero las galletas de chocolate, no me gustan las frutas”, dice. Hace unos meses empezó en el programa “Salsa, salud y sabor” del YMCA, para prevenir la obesidad y controlar su peso.

El sobrepeso puede traer como consecuencia enfermedades que ponen en riesgo la salud: diabetes, presión alta, enfermedades del corazón y algunas formas de cáncer. Hay una gran cantidad de niños a quines les espera un futuro incierto, dice Sheila Centaure, especialista en nutrición y coordinadora de un programa de prevención de la obesidad. “Las enfermedades a causa de la obesidad están acortando la edad de vida de las futuras generaciones”, agrega.

De acuerdo con un estudio del Centro Para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés), se estima que el 17 por ciento de los niños y adolescentes entre las edades de 2 a 19 años, tiene sobrepeso. En los últimos 30 años, el sobrepeso y la obesidad entre los niños se han incrementado de 6.5 por ciento a 18.8 por ciento para las edades de 6 a 11 años, y de 5 por ciento a 17.4 por ciento para las edades de 12 a 19 años. Es decir, uno de cada cinco niños sufre de sobrepeso.

“Salsa, sabor y salud”, el programa de prevención de la obesidad para niños en edad de cero a cinco años, fue creado con la finalidad de educar a los niños y a los padres sobre hábitos alimenticios sanos. “Nuestro objetivo mayor es que las personas cambien su estilo de vida a largo plazo; no dietas, no bajar de peso ahora, sino cómo llevar una vida saludable”, dice Hulda Manjster, jefa del departamento de proyectos del YMCA.

El enfoque del programa es la familia. “En realidad, lo que hacemos es más educación –promoción de la salud a través de la educación; enseñamos a los padres y a los niños nutrición básica, cómo cocinar comidas más agradables usando ingredientes saludables, cuáles son las necesidades básicas de una dieta saludable, la importancia del ejercicio físico, cuál es la variedad de los ejercicios: no sólo es ir al gimnasio, sino caminar, limpiar la casa, bailar; también los educamos sobre la importancia de hacerse exámenes de salud”, agrega Manjster.

Las causas de la obesidad en niños y adolescentes incluyen el medioambiente y los factores genéticos. Sin embargo, “en la mayoría de los casos es por la vida sedentaria, por pasar muchas horas frente a la televisión y los vídeojuegos”, dice la nutricionista Centaure.

Existen varios métodos para medir el sobrepeso y la obesidad. Algunos se basan en la relación entre la talla y el peso; otros se basan en la medida de la grasa corporal, es decir, el Índice de Masa Corporal (IMC), que es el más conocido y usado. De acuerdo al IMC, el peso y la talla promedio de una niña de siete años debería ser de 46 libras y tres pies 8.3 pulgadas, respectivamente. Nicole mide cuatro pies, cinco pulgadas, y pesa 112 libras. “Está al borde de la obesidad”, señala Centaure.

Sobrepeso y obesidad

El sobrepeso es un exceso de masa corporal comparado a los estándares establecidos. El exceso de peso puede venir de los músculos, de los huesos, de la grasa o del agua que el cuerpo retiene. La obesidad consiste en tener una proporción anormal de grasa corporal. Una persona puede tener sobrepeso sin ser obesa, pero mucha gente que tiene sobrepeso es también obesa, explica Centaure.

“Desde que nació era grande; su tamaño no me preocupaba, al contrario, me daba orgullo, porque creía que estaba bien alimentada y fuerte”, dice Mariela Huánuco, madre de Nicole, quien en los últimos meses del año pasado empezó a notar que su hija se quejaba con más frecuencia de que la ropa le quedaba ajustada.

Nicole es parte del programa de after school, o de horario extraescolar, del YMCA. “Este programa tiene un currículo de nutrición; los niños aprenden todas las semanas una lección diferente de nutrición, y además de eso tenemos actividades para los padres; tenemos una nutricionista, una enfermera del Baptist Hospital que viene y habla de la importancia de todas estas cosas”, dice Manjster, y agrega que es un programa de nutrición muy completo, pues incluye ejercicios físicos adecuados a las edades de los niños y dirigidos por especialistas en la materia.

“Se pueden ver los resultados en el cambio de actitud de los padres; a través de encuestas muchos dicen que harán cambios en su vida y en la alimentación de su familia”, añade Manjster.

“En los niños ha aumentado el conocimiento sobre nutrición básica; también se ha notado un cambio del nivel físico; por ejemplo, pueden caminar distancias más largas. Al final del programa, el grupo es más dinámico”, concluye.